Kirchner y Correa contraatacan al cartel petrolero de la BAE

6 de julio del 2007 (LPAC).— La compañía petrolera Shell enfrenta millones de dólares en multas y posiblemente cárcel para sus ejecutivos en Argentina, por no abastecer al mercado con suficiente combustible, como lo exige la ley, anunció el 2 de julio la ministra de Economía, Felisa Miceli. El país ha estado sufriendo una escasez artificial, en particular de diesel, justo al inicio de la temporada de siembra.

La ministra Miceli hizo el anuncio luego de la advertencia que hizo el presidente Néstor Kirchner durante la cumbre del Mercosur realizada en Paraguay el 29 de junio, de que las compañías petroleras estaban "agotando" la paciencia de la región con su negativa a satisfacer sus necesidades de energía. Finalmente, Sudamérica está volviendo a crecer tras años de una desinversión deliberada y eso exige mayor energía. Quizás tengamos que actuar con firmeza juntos, incluyendo el que nosotros mismos invertamos en los proyectos regionales, para asegurar que "las necesidades globales del desarrollo de los pueblos de nuestra región" prevalescan sobre los "caprichos" de los intereses individuales, dijo Kirchner ante los presidentes de Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay y Uruguay presentes en la cumbre.

Dos días después, el presidente ecuatoriano Rafael Correa advirtió a su ciudadanos que la escasez de gas en su país era una acción deliberada para desestabilizar su gobierno. Éstas son tácticas familiares que lanza la oligarquía contra gobiernos patriotas como lo hizo contra Chile en los 1970, dijo Correa a la Radio Tarqui en Quito, en referencia al papel de las empresas petroleras en la desestabilización usada para llevar al poder al dictador Augusto Pinochet.

La referencia a la Shell y al precedente de Pinochet son golpes precisos contra el complejo financiero en torno a la BAE, desesperado por aplastar la política de crecimiento económico soberano tipo Roosevelt adoptado por que desesperado por aplastar la adopción en Sudamérica. Tanto la Shell como el dictador Pinochet aparecen como actores principales, durante más de dos décadas, en el pretendido gobierno global de la BAE.

La cooperación regional para derrotar semejantes tácticas esta en proceso. El 6 de julio, el Gobierno brasileño anunció que aumentaría su venta de electricidad a Argentina a un precio ligeramente por encima del costo. Y el 4 de julio, después de reunirse con el presidente Kirchner, el vicepresidente boliviano Álvaro García Linera dio a conocer que habían acordado que sus empresas petroleras paraestatales se unirían para desarrollar los enormes campos de gas de Bolivia, si los carteles petroleros no cumplen a tiempo con las inversiones necesarias.