17 de julio (LPAC).— Mientras los buitres financieros foráneos gritan a los cuatros vientos que la renuncia de la ministra de Economía argentina Felisa Miceli ha "debilitado" al presidente Néstor Kirchner, y deja una nube de "corrupción" sobre su Presidencia que podría afectar el resultado de las elecciones presidenciales de octubre, el mismo Kirchner indicó todo lo contrario en un discurso dado en la provincia de Santa Fe.
Transmitiendo un sentido de optimismo, Kirchner dijo que quería "dejar un mensaje al país... tenemos que defender con fuerza el modelo industrial de este país. Tenemos que defender con fuerza la reconversión económica" y "tenemos que seguir con políticas decisivas y con coraje como las que tuvimos". La senadora Cristina Fernández de Kirchner, primera dama y candidata presidencial del Frente Victoria, está comprometida a "desarrollar y profundizar" este modelo destacó el Presidente, de modo que los argentinos se sienten seguros y esperanzados sobre el futuro.
En cuanto a la clase política y empresarial de Argentina, Kirchner dijo que ya no había más excusas. "Ya no le podemos seguir echando la culpa al Fondo, porque le pagamos y le dijimos 'chau' al Fondo, somos los argentinos los que decidimos sobre nuestras políticas y nuestras acciones".
Esta afirmación de la soberanía es lo que enfurece a los financieros angloholandeses sobre Kirchner. Al reflexionar sobre los pasados cuatro años, Kirchner señaló que cuando al tomar posesión bajo las condiciones horribles de la crisis del 2003, prometió "no renunciar jamás a las convicciones, porque por eso la gente creyó en uno y uno tiene que llevar las convicciones de la visión de país que tiene adelante, por más difíciles que a veces sean las circunstancias". Sin importar las presiones, continuó, "mi compromiso absoluto, por más presiones que recibamos, con la Argentina del Trabajo, productiva, industrial, agroindustrial, que se desarrolle definitivameente con valor agregado, valorizando el trabajo argentino, la construccion de un capitalismo con decisión nacinal y la construcción de esa industria nacional que definitivamente le de a la Argentina la capacidad productiva y competitiva que merece". "Y estén seguros —agregó— que así será hasta el último día de mandato que me toque ejercer".