23 de julio de 2007 (LPAC) — Lyndon LaRouche le ofreció hoy al Gobierno de Bush la única opción para un retiro estadounidense exitoso de Iraq, acorde con su perspectiva de largo plazo para lograr la estabilidad en la región, elaborada en su "Doctrina LaRouche para el Sudoeste de Asia", en abril del 2004.
LaRouche parte de la realidad ahora inevitable de la situación que se desenvuelve en Iraq. "Iraq es una causa perdida", declaró, haciéndose eco de la perspectiva de un mayoría creciente de los oficiales militares estadounidenses de alto rango, activos o en retiro. Un general retirado, en discusiones con Executive Intelligence Review el 23 de julio, equiparó la situación actual de Iraq en el terreno con "Líbano en 1975", al principio de la guerra civil en ese país.
No hay base alguna, continuó LaRouche, para mantener el actual despliegue militar estadounidense en Iraq, lo cual sólo agrava la situación dia a dia. En este momento, con el "aumento de tropas" de las fuerzas armadas de los E.U., todos los combatientes consideran la presencia de los Estados Unidos como el blanco principal de sus ataques asimétricos. Y los británicos, agregó, están manipulando todos los lados al viejo estilo imperial Sykes-Picot. Al retirar las fuerzas de los E.U del teatro de combate, evaluó LaRouche, todos los contendientes en disputa van a considerar a los Estados Unidos como el factor que potencialmente incline la balanza; a favor o en contra de sus intereses. Al retirarse de Iraq ahora, afirmó LaRouche, Estados Unidos puede jugar un mejor papel, dejar de ser el blanco de operaciones asimétricas, y pasar a ser un factor práctico para resolver el conflicto de la manera más abarcante posible. Esto, por supuesto, requeriría la cooperación plena de todos los vecinos de Iraq y las naciones de la región del Sudoeste Asiático y Asia central en general.
Pero nada es posible, concluyó LaRouche, si E.U. no se sale de Iraq. Dejar una suerte de fuerzas simbólicas en la región, para ayudar en los esfuerzos de estabilización, una vez que se haya logrado un acuerdo entre las facciones iraquíes contendientes, los vecinos regionales y otras potencias importantes. Eso está bien, declaró. Introduce estabilidad en la región en general como un todo. Sólo este tipo de enfoque de flanqueo estratégico puede funcionar en esta fecha tan tardía. Sacar a las fuerzas estadounidenses de Iraq tiene que ser una operación de flanqueo estratégico. LaRouche dijo que él estaría preparado para ayudar en dicho esfuerzo, dado que él tiene credibilidad con todas las partes en la región, por su oposición persistente a la desventura militar de E.U., y su enfoque general a la cuestión de la paz y el desarrollo económico de largo plazo en el Gran Sudoeste Asiático.