Los seguidores de Cheney se preparan para tomar Bolivia

10 de septiembre de 2007 (LPAC).— La situación en Bolivia está extremadamente tensa hoy, luego de que la semana pasada los servicios de inteligencia estatales revelaron que habían descubierto un complot para darle un golpe de estado al Presidente Evo Morales, el cual contemplaba intensificar la ofensiva separatista de los "comités cívicos" de los seis estados del sureste, encabezados por la oligarquía financiera de Santa Cruz.

Como lo ha documentado LPAC (ver http://www.larouchepac.com/ news/2007/09/01/aei-script-dismember-bolivia-goes-high-gear-white- house-back.html) las fuerzas bancarias y políticas cercanas al vicepresidente Dick Cheney y sus aliados en el grupo neoconservador American Enterprise Institute, pretenden hundir a Bolivia en el caos, en un momento en que varios presidente sudamericanos están organizando para romper con el quebrado sistema del FMI y crear una alternativa, el Banco del Sur.

El 5 de septiembre, el presidente Morales en persona denunció públicamente el documento preparado por la "Nación Camba", una organización abiertamente nazi cuyo argumento racista es que el sureste de Bolivia, rico en petróleo, es económica y culturalmente "superior" a las masas de indígenas del resto del pais, pobres, sin educación y de piel más oscura, y se le debe permitír ser independiente. El plan plantea una estrategia de cuatro pasos para fomentar la violencia y la revuelta civil, en especial mediante el despliegue de su "juventud cruceña" un grupo paramilitar copiado de las juventudes de Hitler.

Estas fuerzas fascistas utilizan como pretexto la propuesta desviacionista de mudar la sede de los poderes públicos, ahora en La Paz, a Sucre —tema que se niega a discutir el Presidente— para tratar de sabotear la Asamblea Constituyente. Mediante la Asamblea Constituyente, el Presidente Morales procura llevar a cabo cambios políticos radicales. La Asamblea, encargada de elaborar una nueva Constitución para diciembre, se ha estado reuniendo en Sucre, pero se clausuró la semana pasada despues de que fuerzas separatistas desataron protestas violentas, y le dieron a Morales hasta el 10 de septiembre para que acepte debatir el tema. Miles de campesinos han marchado hacia la ciudad para defender al Presidente y garantizar que la Costituyente prosiga con su tarea, cosa que lograron en principio, sin bien el escenario está puesto para que se renueve la violencia y los disturbios.