Los biocombustibles son un ataque estratégico contra los Estados Unidos

2 de octubre de 2007 (LPAC) — "El fraude de los biocombustibles es una amenaza estratégica contra los Estados Unidos", dijo Lyndon LaRouche este fin de semana y advirtió que los mismos intereses británico-estadounidenses detrás de la política de guerra perpetua en la región del Golfo Pérsico, puede que recurran a una serie de incidentes terroristas o el bloqueo del Estrecho de Hormuz en una guerra con Irán, para llevar a un nuevo nivel el fraude de los biocombustibles. "Hay buenas razones para esperar que la conferencia de Bali será un blanco importante del terrorismo", dijo LaRouche. "Ya existe un precedente; ya tuvo lugar ahí. Y llevar a todos los líderes mundiales a ese lugar lo convertirá en un blanco mayor".

LaRouche hizo estos señalamientos en una serie de discusiones sobre los planes de Dick Cheney para un ataque contra Irán, y la intensa campaña propagandística a lo largo de la semana de apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas para nuevos protocolos sobre el cambio climático, que se acordarán en una conferencia en Bali, Indonesia, programada del 3 al 14 de diciembre del 2007.

LaRouche advirtió también que si los Estados Unidos atacan Irán como pretenden los intereses oligarcas angloholandeses, esto será otro paso en la destrucción de los propios Estados Unidos como república. Estas mismas fuerzas angloholandesas están detrás del impulso por más guerras en el sudoeste asiático, a sabiendas de que todo análisis militar competente pronostica que habrían represalias que incluirían un probable bloqueo del Estrecho de Hormuz, lo que interrumpiría los envios de petróleo.

"Quizá el anticipado bloqueo de envíos de petróleo dé nueva vida al fraude de los biocombustibles", dijo LaRouche. "El mercado de los biocombustibles está en problemas; el etanol ha perdido 30% de su valor. ¿Quiénes son los bioidiotas que impulsan esta política? ¿Eres uno de esos bioidiotas? ¿Es tu congresista un bioidiota?"

"Esto es fascismo. Es una política fascista", dijo LaRouche, "impulsada por George Shultz y Felix Rohatyn por medio de sus testaferros Arnold Schwarzenegger y Al Gore. Esta política debe ser detenida".