LaRouche refuta a Paul Krugman; Blood & Gore

por Lyndon H.LaRouche, Jr.

Leesburg, Virginia. 15 de octubre de 2007 (LPAC) — "Bobby", conocido de otra forma por la mayoría de ustedes como Paul Krugman del New York Times debería saber mejor. Los republicanos y demócratas honestos son mamíferos placentarios; Al "hacerse el muertito" Gore, Joe Lieberman y George W. Bush Jr., al igual que el gobernador Schwarzenegger, son marsupiales, por lo menos por sus bolsas. Es comprensible la confusión en este asunto de biología política; le tomó al presidente Bill Clinton cerca de siete años descubrir que Gore, en realidad, no era un miembro de la misma especie política que Clinton. El punto, que necesita entender urgentemente Bobby, es que realmente no hay casi ninguna diferencia si hubieran ganado las elecciones la mancuerna Gore-Lieberman derrotando a Bush-Cheney. George W. y Gore pudieran ser de especies distintas, pero ambos son, políticamente hablando, marsupiales.

Si conoces a nuestro "Bobby", entonces el error es bastante claro: a pesar de su desquiciada zambullida, "síndrome del trastorno Gore", en el New York Times de hoy, Paul con frecuencia es sensible cuando se limita al tema de la política económica nacional. No cuando tiene que ver con los temas esenciales de la biología política.

Pobre Paul. Los dos primero párrafos de su artículo de hoy en el New York Times pudieran haberte hecho pensar que estaba a punto de decir algo cuerdo. Dice: "¿Qué tiene el señor Gore que enloquece a los derechistas?" A partir de este punto, Paul explota en un arranque de gritos continuo, chillando algo que suena como al pollito agitando sus alas en el granero graznando, "¡el cielo se está cayendo! ¡el cielo se está cayendo!

El punto, que se le escapa totalmente a Paul, no es si Gore era una alternativa peor que George W, lo cual no es un asunto importante. El asunto es que ni Gore ni George W. eran, políticamente hablando, placentarios, sino marsupiales. Los marsupiales, al reducir la campaña a Bush-Cheney versus Gore-Lieberman, eliminaron a todos los políticamente placentarios de la contienda presidencial del 2000. Gore y Bush pudieran representar especies distintas, pero ambos son marsupiales; en cualquiera de los dos casos, el resultado habría sido aproximadamente el mismo.

Paul concluye con su adulacióh plañidera de Gore: "El ha aguantado todo lo que quisieron tirarle y ha emergido más respetable... que nunca". Pobre "Bobby"; cuando se trata de la ciencia, simplemente no la pesca. Desafortunadamente, esto se extiende hacia un muy mal juicio político sobre muchos temas.