Al Gore y Sarkozy anuncian una nueva burbuja financiera verde

Al Gore, Sarkozy Announce New Green Financial Bubble

30 de octubre de 2007 (LPAC) — Después del discurso de presentación de Al Gore anunciando "el fin de la atmósfera en la tierra", el presidente francés Nicolás Sarkozy anunció el jueves pasado, 25 de octubre, una revolución verde total, que incluye medidas ideológicas, financieras y económicas.

José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, Al Gore y Nicolás Sarkozy presentaron su política para Francia en una ceremonia que contó con la presencia de prácticamente todos los ministros franceses, asociaciones ambientalistas y dirigentes de los principales sindicatos y asociaciones empresariales. Es una orientación masiva para crear una fuerza motriz económica verde, complementada con una burbuja financiera. Después de meses de trabajo preparatorio organizado por el Ministerio del Medio Ambiente y Transporte, pero con involucramiento de varios otros ministerios, se presentaron los resultados, calificando todo el proceso trazado como Grenelle, en directa referencia a las negociaciones en el centro de las huelgas generales de 1968 en Paris (los "sesentayocheros")

En el lado económico, la revolución verde pavimentará el camino para proyectos de inversión "masivos". Se van a renovar cada año 400,000 unidades habitacionales y adecuarlas a las normas modernas de ahorro de energia. En primer lugar están las 800,000 unidades públicas de vivienda que están tremendamente necesitadas.

Lo que es un programa de transporte en realidad muy benéfico, pretende reemplazar 3 millones de camiones en las autopistas francesas entre el 2012 y el 2020 por, 1) la creación de 2,000 kilómetros de nuevas líneas de trenes de alta velocidad (TGV), reorientando las vías anteriores al transporte de carga; y 2) la creación de una red integral de rios que se usarán para el transporte de carga y el desarrollo de puertos marítimos, con el fin de que los bienes arriben a Francia vía estos puertos y no por carretera en camiones.

De dónde va a salir el dinero para estos proyectos "masivos" como Sarkozy los presentó, sólo se sabrá para principios del 2008, cuando se adopte todo el programa.

Entre lo elementos desastrosos del proyecto, Sarkoy se comprometió personalmente a no construir ni una sola nueva planta nuclear en Francia y aseguró que por cada euro que se gaste en energía nuclear, se va a gastar otro euro en el desarrollo de energías renovables.