Only LaRouche's Plan for Cross-Border Development Will Work for Mexico!
23 de octubre de 2007 (LPAC). Lyndon LaRouche ha afirmado insistentemente que la única manera de que México salga de la devastación causada por dos décadas de políticas de libre mercado y 14 años del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), es mediante la construcción agresiva de proyectos de infraestructura transfronterizos, que beneficiarían tanto a México como a los Estados Unidos. Proyectos de desarrollo del agua, energía, transporte y otros, son la única manera sana de enfrentar problemas tan apremiantes como el desempleo, la pobreza, violencia e inmigración ilegal a los Estados Unidos.
Pero en vez de esto el gobierno lunático Cheney-Bush han salido con un plan "anti-drogas" México-E.U.A., llamado "Iniciativa Mérida", anunciado el 23 de octubre por Bush como una solicitud de "financiamiento de emergencia para necesidades de seguridad nacional críticas". Hilvanado entre la solicitud de un presupuesto adicional por $ 46 mil millones para financiamientos de guerra ( y que requiere por lo tanto aprobación del congreso), el plan ofrece $ 1,4 mil millones en un período de dos años, para proveerle a la policia y fuerzas armadas mexicanas de tecnología, equipo y entrenamiento para ayudarlos a combatir los carteles del narcotráfico y la violencia intrafronteriza, así como tambien la "corrupción" dentro de sus filas.
Pero en un contexto en el que México enfrenta una crisis social inminente, crisis acarreada por las políticas económicas del FMI y la destrucción de su agricultura y producción de alimentos por el TLCAN, lo único que va a hacer la Iniciativa Mérida es hundir a esta nación en una crisis más profunda, a la vez que pisotea su soberanía e intereses nacionales. El presidente Felipe Calderón ha proclamado que es una primera prioridad de su gobierno el "combatir a los carteles"; pero al dejar intactas las políticas de libre comercio va a acelerar la desintegración económica y política de México.
Congresistas mexicanos y otros analistas están cuestionando agresivamente el plan, que se envolvió en secreto, alegando que no es más que la versión mexicana del Plan Colombia, el plan de seguridad multi milmillonario, que ha llevado grandes cantidades de personal militar de los E.U.A y contratistas privados a esa nación andina como parte de la estrategia "anti-narcotráfico", que ha resultado un fracaso total. Como particularmente ominoso, destacan las declaraciones de funcionarios del Pentágono y la Casa Blanca, así como tambien de algunos analistas de inteligencia privados que proclaman la idea de que la violencia relacionada al narcotráfico en México se ha convertido ahora en un problema de seguridad regional clave que requiere de una intervención multinacional.