Out of the Frying Pan, Into the Fire: One State's Saga in the Financial Collapse
4 de diciembre del 2007 (LPAC) — Justo cuando el estado de Florida creía resolver los problemas que le iban a permitir reabrir la bolsa común de fondos municipales para inversiones estatales, actualmente congelada, se descubrió que todas las finanzas del estado están infectadas con el mismo virus, y por lo tanto, podrían correr la misma suerte.
La Bolsa de Inversiones del Gobierno Local estatal ha estado congelada desde el jueves, después de que sufrió una corrida en contra de sus fondos que redujo la bolsa de $27 mil millones de dólares a la mitad, unos $14 mil millones. La corrida se desató por las revelaciones de que la bolsa había invertido en Axon Finance, una SIV que Standard & Poor degradó de calificación de "C" a "D" (por debajo del grado de inversión) la semana pasada, debido a su gran exposición en el mercado hipotecario de alto riesgo. Hoy, después de una reunión de la Junta de Administración del Estado, supervisora, y un "panel de asesoramiento" de 16 miembros, en representación de los municipios, se decidió dividir el fondo en dos, con el fin de aislar el segmento "afectado" y poder así sentar las premisas para su reapertura. De esta forma,los gobiernos locales podrían tener acceso a los fondos, necesarios para pagarle a los maestros, la policía y otros servicios administrativos.
El plan lo preparó BlackRock, Inc., contratada como consultora por el estado después del congelamiento de la bolsa el 29 de noviembre. La solución de BlackRock, que aisla más de $1,5 mil millones en los fondos, más del 10% de los activos que le quedan, supuestamente dejó un fondo "limpio" en el que pueden confiar de nuevo los dirigentes municipales. Se espera ahora que el fondo se descongele para el 6 de diciembre.
Justo en el momento en que se resolvía esta corrida de pánico contra el banco, se anunció que el Sistema de Retiros de Florida, el fondo pensionario del estado de $138 mil millones, administrado por la misma Junta Estatal que administra la bolsa, tenía $mil millones de sus activos invertidos en el mismo Axon Financial, así como también en otros fondos que han sido degradados por igual. Además, Citizens Property Insurance Corp. que el estado creó hace unos cinco años como ayuda en caso de huracanes, tiene sus pies metidos en las mismas arenas movedizas, y según Bloomberg News, lo mismo pasa con la tesorería central del estado, aunque ellos dejaron de comprar la deuda contaminada de SIV el mes pasado.
Si empieza a entenderse de que esto parece cada vez menos una crisis hipotecaria, y más una crisis nacional, entonces se habrán empezado a comprender los motivos detrás del la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda de Lyndon LaRouche. Un artículo en el Orlando Sentinel del 4 de diciembre dice que el gran debate ya no es sobre "sí es que" la caída va a afectar a la economía en general, sino "qué tan severa y larga" va a ser. "Estamos ante una reducción de un 50 a 60 por ciento en la fuerza laboral entre los contructores de viviendas", les dijo Steve O'Dowd, presidente de una constructora de viviendas local. "Esto se está difundiendo por toda la cadena de abasto que alimenta la industria. Y esto podría tener un efecto masivo sobre la economía".
Sólo las acciones a nivel federal, por parte de un Congreso responsable por le Bienestar General de la Nación, pueden evitar que se extienda el cáncer.