Se desploman los fondos estatales: 'Fájense o les hacemos un juicio político!

State Funds Collapse: 'Fess Up, or We'll Impeach You!

6 de diciembre del 2007 (LPAC) — Desi Arnaz no pudo decirlo mejor: "¡Lucy, me debes algunas explicaciones!" La creciente debacle de pérdidas en las operaciones bancarias estilo Enron llamadas "Vehículos de Inversiones Estructuradas" (SIV) de los gobiernos estatales y locales, significa que los funcionarios estatales "pueden ser sujetos de juicio político" a menos que expliquen quién los presionó o los metió de carambola en estas inversiones, dijo ayer el economista Lyndon LaRouche.

Estos fondos gubernamentales, en general administrados por una junta o agencia estatal, funcionan, en efecto, como un banco para otros fondos del condado, municipales, escolares, bomberos, etc, en el estado, recogiendo la liquidez extra local e invirtiéndola, hasta que las localidades necesitan de nuevo el efectivo para sus gastos. Por razones obvias, las inversiones de los fondos tienen que ser (con frecuencia por ley estatal) de a) corto plazo; y, b) extremadamente seguros. Sin embargo, toneladas de dinero de fondos estatales de Florida, Connecticut, Maine y Montana, al igual que fondos similares del condado King, en Washington y el condado Orange, en California —ésa es la lista hasta ahora hecha pública— se invirtieron en esquemas como los SIV que no están registrados en la Comisión de Valores de los E.U. (SEC) y que las agencias calificadoras admiten haber tenido dificultades para clasificarlas.

Los propios gerentes de los fondos del gobierno deben algunas explicaciones. Algunos de ellos protestaron que no eran inversionistas profesionales, y que por esa razón contrataron asesores de inversiones. Dijeron que sus asesores de inversiones les aseguraron que estas inversiones de corto plazo era justo lo que necesitaban: seguras y con altos rendimientos, dijo la revista Bloomberg. A pesar de algunas excusas dadas por algunos economistas "respetables" en el artículo citado de Bloomberg, en todo caso, ¿por qué siguieron adelante estos gerentes con estas inversiones? ¿Es la ignorancia una excusa?

Y por supuesto, en última instancia, los funcionarios electos estatales y locales deben algunas explicaciones, porque después de todo, ellos fueron los que estamparon su firma para todo este lio. Si se equivocaron de manera honesta y en realidad los engañaron, que aclaren las cosas y digan la verdad. Pero, si no fueron engañados y en su lugar actuaron con conocimiento de lo que estos inversionistas iban a hacer, su destino pudiera ser el juicio político.