Gobierno aleman acepta incorporar las políticas de Hjalmar Schacht en la Constitución ¡La población tiene el derecho a resistir!

Helga Zepp-LaRouche: Hjalmar Schacht's Policy is to be Incorporated in the German Constitution!

por Helga Zepp-LaRouche

(La señora Zepp-LaRouche es la presidenta del Movimiento de Derechos Civiles Solidaridad, de Alemania. Emitió la siguiente declaración en alemán el 18 de enero).

Como informaron el 18 de enero Dow Jones y la edición alemana del diario Financial Times, el Gobierno federal y los partidos de la coalición de Alemania acordaron incorporar las disposiciones del Pacto de Estabilidad de la Unión Europea en la Constitución alemana (Grundgesetz o Ley Básica). De concretarse, la federación y los estados se verían obligados en el futuro a proponer y aprobar presupuestos equilibrados.

Si la Gran Coalición en realidad quiere pasar la prohibición de endeudamiento del Tratado de Maastricht a la Ley Básica, esto representaría un problema constitucional serio, en el que la ciudadanía debía interesarse antes de que sea demasiado tarde. Porque, con esta camisa de fuerza política, la coalición gobernante quiere incorporar el totalmente incompetentes refajo de austeridad económica y política del Tratado de Maastricht en la Constitución, lo que sería otro paso del Gobierno hacia despojarse asimismo del poder totalmente, después de que abandonó la soberanía monetaria.

En verdad, el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea (UE) prohíbe directamente a los gobiernos el extender líneas de crédito estatales para estimular la producción en tiempos de crisis. Por tanto, específicamente prohíbe solucionar crisis económicas y financieras acorde al modelo del Nuevo Trato de Roosevelt o de las soluciones propuestas en los 1930 por el Plan Lautenbach o el llamado Plan WTB (Woitinsky,Tarnow y Bade) de la Federación General de Trabajadores de Alemania.

Frente a la crisis sistémica que se ha intensificado de manera drástica en los últimos seis meses, la aguda crisis bancaria nacional de Alemania, la crisis de desintegración mundial del sistema financiero y la amenaza inmediata que todo esto representa para todos los sistemas sociales, semejante "transferencia" a la Constitución sería una de las cosas más erróneas y estúpidas que puedan imaginarse. Porque, como ya lo observara correctamente el doctor Wilhelm Lautenbach en 1931, en una depresión, combinada con una crisis financiera y monetaria mundial, los recortes (es decir, un presupuesto equilibradro) serían la cosa más absurda, ya que intensificarían el decenso de la espiral de desplome, hacia un pozo sin fondo.

El problema constitucional serio que forzosamente plantea esta "transferencia", yace en el hecho de que la lógica del Pacto de Estabilidad representa una amenaza directa al Artículo 20 de la Constitución, que establece que "la República Federal de Alemania es un Estado democrático y social federado". Debido a lo que la aplicación del criterio del Pacto de Estabilidad significaría para la Federación y los estados federados, en las presentes condiciones de una crisis de desintegración mundial, Alemania dejaría se ser un Estado social. Más bien, se crearían los instrumentos para reducir los niveles de vida de la población en un 10, 20, 30, 40, o 50 por ciento. Y esto es precipamente el concepto que tiene la oligarquía financiera internacional de cómo quiere resolver la crisis: con la austeridad en la tradición de Hjalmar Schacht, el ministro de Economía de Hitler.

Sin embargo, el párrafo 4 del mismo artículo 20 reza lo siguiente: "Todos los alemanes tiene el derecho a oponer resistencia contra cualquiera que intente eliminar este sistema, si no hay otro remedio posible". Y precisamente en éste párrafo residen no sólo las bases legales para resistir los planes del Gobierno de coalición, sino también para posibles demandas por anticonstitucionalidad en la Corte Constitucional en Karlsruhe.

Pero, desafortunadamente, esta intención del Gobierno demuestra que se encuentra a años luz de encarar la realidad del desplome sistémico. Todavía está por verse si se debe simplemente a su ignorancia en lo que toca a la economía o si hay otros motivos para su manifiesta incompetencia. Mientras que por seis meses los informes diarios sobre los horrores del desplome sistémico mundial se han dado uno tras otro, los ministros de Finanzas de Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia y el comisionado de la UE, se dieron a una nueva orgía de suprimir la realidad en su reunión del 17 de enero en París.

El Ministerio de Economía de Francia en la rue de Bercy subrayó que ésta no era una reunión de crisis, sino que sólo tenía que ver con la transparencia de los llamados productos estructurados y con la función de las autoridades de supervisión bancaria y las agencias calificadoras. Anteriormente, el 13 de enero, cuando el primer ministro francés Francois Fillon propuso un diálogo a nivel de jefes de Estado de la eurozona sobre política económica, Thomas Steg, vocero asistente de la cancillería de Alemania, en un principio dijo que Berlín estaba anuente a la idea. Pero, al día siguiente la canciller Ángela Merkel dijo que ella no veía la necesidad de tal diálogo ¡porque la política económica del Banco Central Europeo estaba en buenas manos! Sin embargo ahora mismo se lleva a cabo una reunión de los cuatro jefes de Estado, cuyos ministros de Finanzas se habían reunido anteriormente en París. Como observara la edición alemana del Financial Times, estos fueron los mismos cuatro Estados que habían solicitado un informe en el Foro de Estabilidad Financiera para la reunión del G7 en Tokio el 8 de febrero. Pero parece que no quisieron o no pudieron esperar más.

Dado que con la señora Merkel no va ha haber una "orgía estatal de volver a regular los fondos" especulativos, como ella dijo en la recepción de Año nuevo del Bundesbank en el 2007, no se le han impuesto límites a los megaespeculadores tampoco. Pero de que toda esa codicia de ganancia tiene un impacto en el mundo real, se vuelve aparente en otro marco. Ya hay más de una docena de ciudades alemanas, entre ellas Ravensburgo, Hagen, Pforzheim y Wurzburgo, que han demandado al Deutsche Bank por haberles "aconsejado falsamente" en la compra de los llamados intercambios de tasas de interés. Las acusación contra el Deutsche Bank es que adrede encubrió información sobre el riesgo de esos valores, que sin embargo era bien sabido a lo interno del banco. En conjunto estas ciudades sufrieron pérdidas arriba de varios millones de euros. Según el Sueddeutsche Zeitung, se cree que hasta 200 ciudades y comunidades han participado en especulaciones similares, y que, por tanto, las pérdidas totales podría sumar a unos mil millones de euros. Naturalmente, aquí de nuevo son los contribuyentes los perdedores, si las demandas por daños no tienen éxito.

El abogado de los demandantes, Klaus Nieding habló con el Handelsblatt sobre los "estafadores de capital", en contra de los cuales no están suficientemente protegidos los inversionistas. Varios estados de Estados Unidos también hacen acusaciones similares contra el Deutsche Bank y diversos vehículos de inversión con propósitos especiales, de que, con la intención de defraudar, no le dijeron a los inversionistas sobre los riesgos de invertir en el mercado hipotecario de alto riesgo. De hecho, es difícil entender cómo los expertos de los bancos y las instituciones financieras no tuvieran claro que la emisión en grande de créditos hipotecarios, con tasas de interés ajustables, a deudores con tan poca solvencia llevaría directamente a un estallido de la burbuja hipotecaria, lo que ha resultado ser el detonador del crac financiero mundial.

Cuando reventó la crisis a fines de julio, Jochen Sanjo de BaFin, el ente fiscalizador financiero de Alemania, observó que ésta era la peor crisis bancaria en Alemania desde 1931. En tanto, para todos los enterados de la situación tenía que ser bien claro que esto implicaba una crisis muy profunda, directamente relacionada a la acumulación de los riesgos de la globalización, desde los "instrumentos financieros creativos" al cambio de paradigma de los últimos 40 años y la destrucción relacionada del capital productivo. La comparación, si alguna, debía ser con el derrumbe del sistema bancario en el Siglo 14. Sin embargo, la aseveración de Sanjo es útil, porque nos recuerda que en Alemania 1933 vino poco después de 1931. Y mientras en Europa se escogieron soluciones fascistas para la crisis económica y financiera mundial, con Mussolini, Franco, Hitler y Hjalmar Schacht, así como Petain, en Estados Unidos Franklin D. Roosevelt demostró, por otro lado, que era posible sacar a la economía de la Depresión con el Nuevo Trato.

Y he aquí el efecto de verdad devastador del plan del Gobierno de coalición de transferir el criterio del Pacto de Estabilidad de la UE a la Constitución de Alemania. Porque, en las actuales condiciones de derrumbe financiero sistémico, un "presupuesto equilibrado" en la práctica significa recetar una austeridad Schachtiana. La población que en los 1930 no supo que rechazar los planes de Lautenbauch, Woitinsky, Tarnow y Bade daría pie rápidamente a la llegada de Hitler al poder, tiene a su favor el hecho de que aún no tenía el precedente de Hitler. Hoy, obviamente éste no es el caso.

Lo que es urgentemente necesario hoy, no es transferir el Pacto de Estabilidad a la Constitución sino, por el contrario, suspender el Pacto de Estabilidad debido al enorme fracaso del equilibrio económico. Si se comprueba que un tratado internacional viola los intereses fundamentales de uno o varios de sus firmantes, entonces el derecho internacional absolutamente permite retirarse de ese tratado. Como mínimo, lo que debe ocurrir es una suspensión de este tratado hasta que se remedie el fallo del equilibrio económico; después uno puede, con toda tranquilidad, repensar en la razón o la sinrazón de dicho tratado.

En cualquier caso, los autores de la Constitución escribieron el Artículo 20 y en particular el párrafo 4, precisamente para que no fuera posible hacer lo que el Gobierno de coalición tiene en mente. Este es el momento para que todas las organizaciones e instituciones para las que el Artículo 20 es importante, recuerden su derecho a la resistencia.