31 de julio de 2008 (LPAC).— En comentario dado a conocer el miércoles, Lyndon LaRouche afirmó que los depredadores financieros conocen bien el problema de la arrogancia y megalomanía abrumadora del presunto candidato presidencial demócrata, senador Barack Obama, quienes le abrieron el camino para su candidatura. Un ejemplo de esto está en la biografía en general laudatoria del senador Obama, "Obama: From Promise To Power" (Obama: De la promesa al poder) del reportero del Chicago Tribune, David Mendell, quien hace constantes referencias a la arrogancia del gran ego de Obama.
Un ejemplo que reporta es la reacción de Obama, que observó de primera mano, ante la cobertura favorable a su "carisma" en el Chicago Sun-Times durante su campaña por la senaduria federal en el 2004. Mendell dice, "el controlar el ego de Obama ha sido una de las tareas más dificiles de su equipo y consultantes pagados. Como Obama mismo lo reconoce, su madre no tuvo reparos en apuntalar la confianza de su hijo. Le preocupaba que debido a que padre estaba ausente y él era de dos razas, pudiera ser victima de falta de estima, "como consecuencia, no había escasez de autoestima" me dijo Obama con una sonrisa burlona.
"En un político, una muestra de un ego ampuloso puede ser desventajoso y costar apoyo por los cuatro costados -los medios, colegas y, en particular, votantes, y hubo momentos en la campaña a la senaduria en donde me encontraba enmedio de un esfuerzo por refrenar el ego de Obama. En enero del 2004, por ejemplo, el Chicago Sun-Times publicó un artículo sobre prominentes políticos del area de Chicago, que tenían lo que el periodico calificaba del "EL factor". Dijo el periódico, "algunos políticos lo adquieren. Otros lo contratan, algunos más se lo ganan. Pero este grupo encopetado... no necesita ningún palero. Llámele carisma, si se quiere... pero hay una cosa que buscamos en nuestros candidatos políticos, ya sea que lo admitamos o no: atracción sexual".
"Bill Clinton encabezaba la lista de político que movían el líbido, según el periódico. Pero en Chicago, Obama estaba clasificado entre más o menos una docena de políticos que 'LO' tenían. Bajo una foto lisonjera de un obama sonriente, que se mira confiable, el Sun Times jadea: 'El primer presidente afro-americano de la Harvard Law Review tiene una sonrisa de estrella de cine y algo más que mística. También, simplemente nos gusta decir su nombre. Estamos considerándolo convertirlo en una mantra".
Mendell concluye: "Uno puede imaginarse la reacción de Michelle a este nombramiento, quien considera que es su misión personal el evitar que el ego de su esposo se infle fuera de proporción. La manera en que lo tomó Obama ciertamente hizo que miembros de su equipo lo miraran con incredulidad. Obama se paseo por la oficina de campaña con una copia del tabloide bajo el brazo, doblado en donde estaba el artículo; proclamando con alegría, 'ven se los dije, LO tengo'.
"Cuando le mencione el caso a uno de sus asistentes ese dia, me dijo, "Por el amor de Dios, no le menciones el artículo. Anda paseandose por ahí con una risita en su cara diciendo, 'LO tengo, LO tengo'. Te aseguro que no necesita ningun refuerzo en la parte de LO".