7 de septiembre de 2008 (LPAC).— El apoyo de Barack Obama y John McCain, repitiendo como pericos, al anunciado rescate bancario por medio de Fannie Mae y Freddie Mac, hecho por el secretario del Tesoro Paulson, muestra el poder enfermo del "consenso" que amenaza con hundir a Estados unidos en una tragedia nacional.
"Se tiene que hacer" dijo McCain esta mañana, incluso antes de que Paulson hiciera el anuncio, y agregó "tengo el mayor de los respetos por Henry Paulson".
Obama fue más absurdo, al hablar en Terre Haute, Indiana, dijo que la maniobra era un rescate del gobierno de Busha los inversionistas a costillas de los contribuyentes, para luego agregar: "Se tiene que hacer". Obama dijo que había hablado durante 45 minutos con Paulson el sábado sobre lo que pensaba hacer el Tesoro.
Ambos candidatos acordaron inmediatamente que el rescate hiperinflacionario que pudiera llegar hasta los cientos de miles de millones de dólares "se tiene que hacer", lo que destaca su completa carencia de ideas políticas o capacidad de juicio sobre la recuperación económica, que es el tema número uno en las elecciones. La tolerancia al servilismo a Wall Street de estos candidatos ignorantes, y a las acciones de la Reserva Federal, es una tragedia social mayor.
Pero, tambien señala de manera más clara el modo en que estos candidatos inconsecuentes pudieran quedar barridos, en cuanto la ola del "consenso" se vuelve, entre los estadounidenses en pánico por las tormentas del crac financiero y el desplome económico.