A la defensiva, el gobierno brasileño responde a las acusaciones de Castro de que la campaña de los biocombustibles es genocidio

06 Abr 2007

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5 de abril

"El hambre en el mundo no es un problema de falta de alimentos sino de falta de ingreso" argumentó disgustado el asesor de política exterior del presidente brasileño Lula da Silva, Marco Aurelio García, al hablar en Brasilia el 4 de abril. García estaba tratando de defender a su jefe de los ataques hechos por el presidente cubano Fidel Castro el 3 de abril, en el sentido de que la ofensiva global por los biocombustibles, en la que Brasil tiene un papel clave, significa la "internacionalización del genocidio".

Claramente, afirmó García a la defensiva, el dirigente cubano no entiende lo intrincado del asunto, porque "la posición que el presidente Castro ha expuesto es que la producción de biocombustibles va a causar problemas en la producción de alimentos...Ese no es el caso". Insiste en que Brasil "ha demostrado que las tierras que se pueden cultivar para la producción de biocombustibles en Brasil no son aptas para la producción de alimentos". Tratando de distanciar a Brasil de su papel en la promoción agresiva de la opción de los biocombustibles en Iberoamérica y el Caribe, García dijo:" No queremos convertir el tema del etanol en un problema ideológico", acusando al dia siguiente a Castro y al presidente venezolano Hugo Chávez de ser los que están tratando de convertir los biocombustibles en un "combustible ideológico". Cada nación tienen que tomar su propia decisión soberana sobre recursos energéticos, afirmó. Además, agregó Garcia, "el presidente Lula es muy obstinado en el tema de los biocombustibles y no va a dejar de promoverlos ahora".

El 5 de abril, García modificó en parte su enfoque. Diciendo que Brasil no desea confrontaciones con sus vecinos sobre este tema, Garcia informó que en vez de eso, el presidente Lula va a asistir a la Cumbre Energética Sudamericana del 16 y 17 de abril en Venezuela con una actitud de "paz y amor" para proponer "un pacto positivo" que mostraría los beneficios de los biocombustibles para todo el continente.