Pelosi covers Up Torture; LaRouche: Pelosi Has No Moral Authority
9 de diciembre del 2007 (LPAC).— En el 2002, en su calidad de la demócrata con el mayor rango en la Comisión de Inteligencia de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, recibió un informe sobre las técnicas de tortura de la CIA, incluyendo el tormento de agua, y no puso objección a las técnicas. A diferencia de Pelosi, Jane Harman, quien reemplazó a Pelosi como la demócrata de mayor rango en la comisión en enero del 2003, introdujo una carta confidencial en febrero del 2003 con una protesta oficial por el programa. Cuando Pelosi se convirtió en presidenta del Congreso en el 2006, inmediatamente sacó del cargo a Harman.
En respuesta a las revelaciones de estos hechos por parte del Washington Post en su edición dominical del 9 de diciembre, Lyndon LaRouche afirmó: "lo que hizo Nancy Pelosi es emblemático de una mujer controlada por el fascista Felix Rohatyn, quien parece haber intimidado a varias otras personas, como Barney Frank". LaRouche agregó que, "Pelosi ya no tiene ninguna credibilidad como dirigente de la Cámara Baja. No tiene ninguna autoridad moral. Echó todo al cesto de la basura para convertirse en un mero pelele de Felix Rohatyn, quien está asociado con el régimen fascista de Augusto Pinochet en Chile". Como concluye LaRouche: "amigo, ese es un hecho".
Bajo Operación Cóndor, el regimen de Pinochet cometió torturas, asesinatos y secuestros por toda Iberoamérica y asesinatos en Europa y en los mismos Estados Unidos. Operación Cóndor fue asesorada por criminales de guerra nazis, como Walter Rauff, el ex oficial de la SS nazi cuyas cámaras de gases móviles se usaron para matar a 250,000 judíos. Rauff había escapado a Chile después de la Segunda Guerra Mundial usando la línea de ratas nazi.
Según el recuento del Washington Post, en septiembre del 2002 se reunieron en secreto cuatro miembros del Congreso para considerar las "técnicas de interrogatorio mejoradas" de la CIA, incluyendo el tormento de agua (o tormento de toca, como lo llamaba la Inquisición). "Durante más de una hora, el grupo bipartidista recibió un viaje virtual por los centros de detención de la CIA en el exterior y las severas técnicas que habían diseñado los interrogadores para forzar a los prisioneros a que hablaran". Antes del 2005, cuando se empezó a filtrar en la prensa que se prácticaba el tormento de agua, los legisladores principales de las comisiones de inteligencia del Senado y la Cámara Baja habían tenido unas 30 reuniones informativas privadas. Pelosi se negó a comentar sobre su reacción a los informes reservados.