Necesitamos proteccionismo, no librecambismo

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NECESITAMOS PROTECCIONISMO, NO LIBRECAMBISMO

17 de octubre de 2005

El estadista, dirigente demócrata y economista estadounidense Lyndon LaRouche afirmó que la única forma de salvar la economía de Estados Unidos era deshaciéndose del sistema que mide la economía en términos de dinero, y reinstaurando el Sistema Americano, el cual regula el dinero mediante su función en la economía física. LaRouche dijo lo anterior el 12 de octubre, durante el discurso inicial que dio en un coloquio internacional vía internet desde Washington, D.C. (la presentación está disponible, con interpretación simultánea al español, en). Éste es un sistema de "proteccionismo", dijo LaRouche, en contraposición al sistema británico del libre cambio. Explicó esto como sigue:

"¿Cómo regulamos el dinero? Con el proteccionismo. ¿Cómo protegemos nuestra producción contra el comercio barato? Protegiéndolo. Alentamos cosas, las inversiones que son buenas, imponiendo impuestos menos onerosos a las cosas que son útiles para la sociedad, y gravando más las menos útiles. Fomentamos la inversión en cosas que necesitamos. Por ejemplo, 50% de una economía moderna debe consistir, y consiste, en infraestructura económica básica, lo cual no tiene nada que ver directamente con el mercado como tal; de forma indirecta sí, pero no directa. ¿Qué representa eso? Los servicios públicos; representa la educación pública, los sistemas hidráulicos, el transporte público, esa clase de cosas. El 50% de una economía nacional saludable tiene como base la infraestructura, que en gran medida es una inversión de largo plazo en el mejoramiento del territorio y de las condiciones de vida. El otro 50% es la producción, o los servicios relacionados con la producción, que es privada.

Así que, lo que haces es regular la economía para asegurarte de que el capital fluya, mediante los impuestos y otros mecanismos, a fin de proporcionar la producción y el mantenimiento del 50% de la economía que forma parte del sector público, que forma parte del sector público del gobierno federal o del estatal, del sector público del gobierno del condado o del municipal; como tu sistema local de agua potable, tu servicio local de policía, tu sistema educativo, todo eso. Éstas son las cosas que debieran representar el gasto público.

Algunas de estas cosas pueden concesionárseles a la inversión privada, cosa que hacemos. En un Estado, por ejemplo, solíamos crear empresas públicas. Una empresa pública sería, digamos, una planta de electricidad. Bueno, uno quiere una planta eléctrica, así que el gobierno federal o el estatal interviene y crea una entidad, construye la planta de energía. Luego forma una empresa, una empresa regulada en tanto servicio público. Y la gente puede invertir sus ahorros en estas entidades públicas, que por lo general garantizan una tasa estable de ganancia. De modo que la entidad pública deviene en una forma ventajosa de canalizar el ahorro de la gente que compra bonos de empresas de servicios públicos, o el ahorro indirecto, mediante el sistema bancario. Así, en un buen sistema una buena parte de la base de depósitos de los bancos depende de las empresas públicas. De manera que inviertes en el banco, o pones tu dinero en él; a su vez, el banco invierte parte de este dinero que despositas en los servicios públicos, que tienen ciertos mecanismos de protección garantizados. Por tanto, ésta es la inversión local más segura que puede tenerse bajo el viejo sistema regulado.

¡Nosotros lo destruimos! Dijimos: 'Queremos libre cambio. ¡Queremos eliminar las cosas que no sean esenciales para el empleador local!' Lo que significa que no tenemos un sistema educativo. ¡Lo privatizamos! No nos importa nuestra población en general, privatizamos el sistema educativo. Tomamos elementos de lo que solía ser la educación pública ¡y los privatizamos!"

Contra este desastre, concluyó LaRouche, necesitamos proteger a nuestra sociedad con la regulación, la construcción de obras públicas y el comercio justo.