Lavrov aborda los dos sistemas ante el mundo: El de la geopolítica, o el de la alianza de las naciones para enfrentar los retos comunes

27 de enero de 2016

27 de enero de 2016 — El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, inició su conferencia de prensa anual para repasar el año anterior —que se transmitió en vivo en ruso, francés e inglés— con un tema que se desarrolló en toda la conferencia: Hay dos “enfoques en conflicto” en la “rivalidad global” cada vez más intensa, sobre la forma de un nuevo sistema internacional. Hay quienes buscan formar “un sistema internacional más equitativo, policéntrico”, y los que quieren desacelerar ese proceso, a fin de “mantener el dominio en los asuntos globales e imponer su voluntad sobre otros”.

Durante toda la conferencia de prensa Lavrov contrastó estos dos enfoques diferentes, en la manera como describió las relaciones entre Rusia y China, y las relaciones de Estados Unidos con Rusia. “Los nexos entre Rusia y China pasan por su mejor período de nunca”, dijo Lavrov. Rusia tiene muchos mecanismos de cooperación con China como con ningún otro país, y su relación se construye sobre la base del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.

Las relaciones de Estados Unidos con Rusia, por otro lado, están formadas por la política de Estados Unidos de tratar de “contener” a Rusia, lo cual empezó “mucho antes de la crisis en Ucrania”. Le preguntaron a Lavrov sobre la posibilidad de que pudieran “reiniciar” las relaciones ruso-estadounidenses, y Lavrov respondió con la sugerencia de que Estados Unidos hiciera una remodelación completa de su política:

“Nosotros entendemos que Estados Unidos está interesado en que haya menos competidores, al menos comparables a ellos. Esto se ve claramente en las relaciones de Estados Unidos con China y Europa... El reinicio estaría bien, pero debería ser entre Estados Unidos y el mundo entero”.

En el portal electrónico del Ministerio de Relaciones Exteriores hay una transcripción en inglés de la declaración inicial de Lavrov [http://www.mid.ru/en/foreign_policy/news/-/asset_publisher/cKNonkJE02Bw/content/id/2032328], en donde expone su perspectiva del “panorama de crisis” global y los cambios ocurridos en el transcurso del año 2015, entre los enfoques en conflicto. Ahí expone también los principios de “igualdad genuina, consideración mutual de los intereses de cada uno, y los esfuerzos conjuntos para alcanzar las metas comunes”, los cuales sostienen al grupo del BRICS, a la Organización de Cooperación de Shangai, y a otras agrupaciones de integración en el “espacio postsoviético”, como ejemplos de lo que se necesita en el siglo 21. Rusia está “lista para colaborar en la armonización de los procesos de integración y en construir puentes, en particular, entre Europa, Eurasia y la región Asia-Pacífico”, y especificó citando los acuerdos en principio para integrar las actividades de la Unión Económica Euroasiática con la iniciativa china de la Franja Económica de la Ruta de la Seda.

“No hay alternativa a la cooperación de ancha base en la búsqueda para salir de las crisis”, dijo Lavrov.

“Estamos listos a emprender la más estrecha y constructiva cooperación con nuestros socios Occidentales, en Europa y Estados Unidos, y estamos abiertos a un desarrollo progresivo de cooperación con ellos. Pero solo y exclusivamente sobre una base equitativa y de beneficio mutuo, en donde las partes se abstengan de interferencias en los asuntos internos de cada uno y respetando los intereses fundamentales de ambos lados.

“Nuestros colegas de Occidente a veces dicen de manera irritable que las cosas con Rusia ya no serán de que ‘aquí no paso nada’... Estamos de acuerdo con ellos en este punto: En realidad, no habrá un ‘aquí no pasó nada’ cuando ellos intenten imponernos un acuerdo que acata principalmente los intereses de la Unión Europea o de Estados Unidos, y quieran persuadirnos que esto no dañaría nuestros intereses. Este cuento se acabó. Empieza uno nuevo que solo se puede desarrollar sobre la base de la igualdad y todos los demás principios del derecho internacional”, concluyó Lavrov su planteamiento introductorio.