Los bancos de Wall Street y la Casa Blanca cancelan el uso del carbón y destruyen a las comunidades carboníferas

22 de marzo de 2016

22 de marzo de 2016 — La compañía de carbón más grande del mundo con sede en Estados Unidos, Peabody Energy, está en la cuenta regresiva de 30 días hacia la quiebra, bajo circunstancias en que los bancos de Wall Street han declarado el fin del financiamiento al carbón y la Casa Blanca ha declarado al carbón una actividad neo-criminal. Peabody se someterá al Capítulo 11 de quiebras y será así la cuarta quiebra y la más grande en cuestión de meses. Ya quebraron Arch Coal, Patriot Coal Co. y Alpha Natural Resources. Los medios de subsistencia de miles de trabajadores mineros, en cientos de países, están por desaparecer. Este es un golpe directo a los Apalaches, así como también a los campos en el interior y el occidente del país.

El empleo en las minas de carbón en Estados Unidos se ha venido reduciendo sustancialmente desde el 2012. Por ejemplo, solo entre ese año y 2013 los empleos en el carbón en los Apalaches se redujeron en más del 13%, de 57,630 a 49,855. A nivel nacional, los empleos en el sector minero se han reducido de 89,000 en el 2012 a 59,000 actualmente, 33% menos. Solo desde principio del 2015 a la fecha, los empleos en el sector carbón se han reducido de 78,000 a 59,000, una caída del 25%. Condados carboníferos como Kentucky, Virginia Occidental, Pensilvania y tras regiones, han quedado aplastados.

A mediados de marzo hubo dos proclamas de apoyo a esta destrucción. La Procuradora General de la nación, Loretta Lynch testificó ante una audiencia de la Comisión Judicial del Senado donde dijo que son admisibles las demandas judiciales contra las compañías carboníferas que niegan el cambio climático. Dijo que "hemos recibido información sobre esto y he referido esto [la negación del cambio climático por parte de compañías de combustibles fósiles] al FBI para que considere si se ajustan o no al criterio por el cual se pueden emprender acciones en su contra".

A mediados de marzo hubo otra proclama de Wall Street en el sentido de que prestarle a las compañías carboníferas es una pérdida de dinero, así como también a los que rechazan el cambio climático. Así que a partir de ese momento, los megabancos le cortaron el financiamiento al carbón. JP Morgan hizo el anuncio de que cesaría de financiar cualquier planta nueva movida por carbón en Estados Unidos y en cualquier otra nación "desarrollada". Morgan Stanley, Bank of America y Citigroup dieron a conocer declaraciones similares.

En este contexto, los problemas particulares de Peabody Energy son que el 16 de marzo, la compañía anunció que no iba a poder pagar necesariamente los $71 millones en pagos de intereses que se vencían, debido a que la liquidez que Peabody estaba tratando de obtener con la venta de sus activos mineros occidentales en Colorado y Nuevo Mexico se vieron frustrados debido a la negativa de los bancos a financiar al posible comprador, Bowie Resource Partners. El comprador necesitaba $650 millones para lograr el acuerdo pero Wall Street dijo que no financiarí más operaciones con carbón. Ahora Peabody enfrenta un período de gracia de 30 días para pagar sus intereses. La propia línea de crédito revolvente de Peabody de $945 millones está al límite. El 16 de marzo las acciones de Peabody cayeron más de un 45%, terminando en $2.19 por acción. El mismo día, las acciones de una operadora de carbón más pequeña, Foresight Energy se desplomaron en un 26%.