LaRouche sobre el 11-S (y JASTA): caso cerrado.

1 de junio de 2016

1 de junio de 2016 — Se ha perpetuado una gran injusticia desde el principio hasta hoy día. La persona que generó la injusticia no tiene derecho a responder nada ahora. El caso es claro.

"La cuestión es que los saudíes y los británicos cometieron un crimen enorme en contra de los ciudadanos de Estados Unidos. Cuando el pueblo de una nación ha sido traicionado por su propio gobierno, con relación a un tema integrado a su Constitución, un tema de derechos constitucionales, esa cuestión es en sí inherentemente un crimen. El pueblo de la nación ha sufrido un crimen manifiesto en su contra. No hay ningún fundamento para ningún apoyo para lo que hicieron esos criminales; no merecen ninguna consideración. Ellos pretenden que tienen una legitimación en el daño que han creado".

Esta fue la respuesta de Lyndon LaRouche al artículo del New York Post del 26 de mayo, el cual contradice al artículo del día 25 que sostenía que la Ley de Justicia Contra los Estados Promotores del Terrorismo (JASTA, por sus siglas en inglés) que aprobó el Senado, contenía una enmienda que convertía la ley en una farsa. Entre los autores del artículo del jueves 26 se cuentan dos miembros de las familias del 11-S. Lo que ellos escriben indica que participaron en la negociación de la enmienda, mediante la cual se "suspende" cualquier demanda contra un Estado extranjero, en el caso en que el Secretario de Estado de EU certifica que Estados Unidos se encuentra en ese momento "entablando pláticas de buena fe con" ese Estado para resolver las demandas.