Puerto Rico deja de pagar 911 millones de dólares de su "odiosa" deuda

5 de julio de 2016

5 de julio de 2016 — Por primera vez en su historia, Puerto Rico suspendió el pago de $911 millones de dólares que debía pagar el 1 de julio, por los bonos de Obligación General (OG) garantizados por la constitución, luego de que el gobernador Alejandro García Padilla firmara dos órdenes ejecutivas el 30 de junio, aplicando de la Ley de Moratoria de Emergencia y Rehabilitación Financiera de Puerto Rico al pago de los bonos (OG), y a los bonos de otras cuatro entidades gubernamentales, informó El Nuevo Día. Suspender estos pagos es el único modo de garantizar que se puedan cubrir servicios esenciales, afirmó García, y así y todo, la isla enfrenta una dramática falta de liquidez.

"Hoy completamos un ciclo", dijo el gobernador. "Por si alguien tenía alguna duda sobre si continuaríamos prestando los servicios públicos o si le pagaríamos a los tenedores de bonos de Wall Street, pues yo escogí darle a nuestro pueblo los servicio públicos", informó Bloomberg. "Incluso si yo hubiera cerrado el gobierno, no habríamos tenido el dinero suficiente como para hacer los pagos" de la deuda, recalcó. Las órdenes ejecutivas evitan que los acreedores puedan secuestrar los recursos de las cuatro entidades.

El mismo jueves 30, el Banco Gubernamental de Fomento (BGF) emitió una declaración advirtiendo que el saldo de caja está "peligrosamente bajo", informó el The Wall Street Journal. El viernes 1, el gobierno dio a conocer que incluso después de que se apliquen las medidas de emergencia, como retrazar el pago a los proveedores, Puerto Rico todavía podría quedarse sin dinero en agosto o septiembre.

Casi al mismo tiempo en que el gobernador García firmaba las órdenes ejecutivas, el Refund America Project, respaldado por el Roosevelt Institute, emitió un informe donde advierte que al menos $33,500 millones de los $72,000 millones que debe la isla, fue resultado de prácticas depredadoras y abusivas, y deberían deducirse del total de esa deuda. Esos $33,500 millones de dólares, de hecho de ninguna manera es deuda, "son intereses impagados de un tipo de bonos con intereses que pueden ser calificados como depredadores o abusivos", subraya el informe. Se trata de una categoría de bonos de largo plazo, llamados Capital Appreciation Bond (CAB), y sobre los cuales el acreedor no hace pagos de intereses o del principal durante los primeros años, de modo que la deuda se acumula, y la increíble tasa interés de estos bonos ¡es de 785%! Algunos tenedores de bonos CAB los están vendiendo a 5 centavos de dólar, y luego los compradores esperan que les paguen los intereses por el 100% del valor del bono, o que les devuelvan su "inversión" con un interés de 1900%.