Jefe del Banco de Inglaterra Carney aplasta el botón de pánico: anuncia medidas de emergencia para inundar el sistema con liquidez

8 de julio de 2016

7 de julio de 2016 — Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, quien tiene el doble papel de jefe de la Junta de Estabilidad Financiera encargado de decidir las políticas globales, con sede en Basilea, anunció el 5 de julio una serie de medidas urgentes para hacerle frente a las “perspectivas difíciles” y “los riesgos que se han cristalizado” después del voto Brexit, entre los cuales está “una liquidez reducida y más frágil en los mercados financieros decisivos”. Las medidas equivalen a un intento de ‘lanzar los torpedos’ para que se inunde el sistema con liquidez hiperinflacionaria en todos los frentes, para tratar de impedir lo que es ya un estallido en marcha.

Al mismo tiempo que Carney daba a conocer el informe de la Comisión sobre Política Financiera (CPF) bianual del Banco de Inglaterra, en donde se incluyen las nuevas medidas, el ministro de Hacienda George Osborne se reunía en la City de Londres con los banqueros del más alto nivel para hablar sobre la crisis y las medidas que se estaban tomando para evitar el derretimiento inevitable del sistema. Como lo informara ayer el Business Insider: “Las pláticas muestran qué tan seriamente está tomando Osborne las amenazas que representan el voto Brexit para la salud económica nacional del Reino Unido. La última vez que se convocó a una congregación de jefes bancarios de tal nivel en la calle Downing número 11, la residencia oficial del ministro de Hacienda, fue durante la crisis financiera del 2008”.

Lyndon LaRouche comentó hoy que el anuncio de este plan británico es un “desastre político, que no puede llevar a nada que no sea la quiebra total de todo el sistema británico”. Dijo que existen cero posibilidades de recuperación bajo el sistema actual; pueden tratar de “esconder el desastre” durante poco tiempo, algo que han hecho en el pasado, “pero no hay solución para el quebrado sistema británico” que se tiene que reemplazar totalmente.

Las medidas anunciadas por Carney incluyen:

1) Reducir la tasa de reservas de capital extra que debían tener los bancos británicos y se reduce de 0.5% a 0%, lo que libera hasta 5,700 millones de libras (7,400 millones de dólares) en reservas, lo que presumiblemente aumenta las capacidades de préstamos de los bancos en $195 mil millones de dólares. El plan oficial del Banco de Inglaterra, hasta ayer, era el de aumentar la tasa de 0.5% a 1.0% en un futuro cercano. Carney anunció que la tasa de 0% va a mantenerse por lo menos durante un año.

2) Se sugiere que el Banco de Inglaterra reducirá aún más las tasas de interés o aumentará la emisión cuantitativa en su reunión del 14 de julio.

3) Se hace un llamado a “repensar” las regulaciones de la nueva Comisión de Basilea, especialmente en relación a los derivados, para que sea más fácil y rentable para los bancos emitir derivados. El Banco de Inglaterra “exhorta a la Comisión de Basilea a que revise cuidadosamente cualquier posible efecto no intencional de las próximas normas sobre tasas de apalancamiento en la capacidad del sistema bancario de servir de parachoques y que pueden aprovechar las líneas de liquidez del banco central conforme sea necesario”.

O, como establece el informe de la CPF: “La CPF está lista para tomar acciones que garanticen que se puedan usar parachoques de capital y liquidez, conforme sean necesarios, para apoyar la oferta de crédito y apoyar el funcionamiento del mercado... Conforme se desenvuelva el escenario, la CPF está lista para tomar cualquier otra acción adicional que considera apropiada para apoyar la estabilidad financiera”. Carney explicó más en sus comentarios con la prensa: “Es importante garantizar que no haya ninguna duda sobre la disponibilidad de crédito”.