La pandilla Bush y Cheney responden al informe Chilcot

8 de julio de 2016

8 de julio de 2016 — El informe Chilcot sobre el papel de Gran Bretaña en la guerra contra Iraq ha arrojado una cierta cantidad de luz sobre el papel del gobierno de Bush y Cheney en la guerra, si bien de manera indirecta en su mayor parte. Es suficiente que los veteranos del gobierno de Bush y Cheney estén a la defensiva.

El mismo George W. Bush, a través de un vocero, insistió ayer en que el mundo es un mundo mejor sin Saddam Hussein, el dictador iraquí que derrocó del poder la invasión anglo-americana. "A pesar de las fallas en la inteligencia y otros errores que él ha reconocido anteriormente, el Presidente Bush sigue creyendo que el mundo entero está mejor sin Saddam Hussein en el poder, dijo el vocero Fredy Ford" en una declaración que reportó el diario londinense Independent. Es más "el presidente Bush cree que ahora tenemos que encontrar la unidad y la decisión de seguir a la ofensiva y derrotar al extremismo radical donde quiera que exista".

Karl Rove, quien en su calidad de asesor político de Bush abogó con fervor por la invasión, niega tajantemente que la guerra y la ocupación tenga algo que ver con el caos que se generó después. Defendió la invasión, defendió la guerra, y defendió tanto a Bush como a Blair, repitiendo el mantra de que "el mundo es un lugar mejor sin Saddam Hussein". En entrevista con el diario londinense Telegraph, alega que la idea de que el derrocamiento de Hussein desencadenó la violencia sectaria que dio pie al surgimiento del EIIS es "torcerla hasta el extremo". Alegó que fue Obama el que metió la pata al retirar las tropas estadounidenses a fines del 2011.

El Guardian publica un resumen de otras reacciones en el lado estadounidense, en donde se ve el grado de falsas ilusiones que hay entre estos tipos. Paul Bremer, quien dirigió el organismo de ocupación en Iraq por un año después de la invasión y el menos defensivo del grupo, admitió que hubo fallas en la planificación de los efectos posteriores a la invasión. El ex escritor de discursos de Bush, David Frum argumentó que la invasión a Iraq en realidad les ofreció a los iraquíes un mejor futuro. "Cualesquiera que hayan sido los errores de Occidente; la guerra sectaria es algo que decidieron los mismos iraquíes" alega, y cita a Siria como "prueba" de su afirmación. David Wurmser, quien fue asesor sobre Medio Oriente de Dick Cheney culpó a Siria y a Irán de la guerra sectaria y del terrorismo (los saudíes quedan libres de culpas).