Concluyó la cumbre de la OTAN con un comunicado basado en una falsa narrativa

12 de julio de 2016

12 de julio de 2016 — Hemos escuchado durante los últimos años, qué tan compleja es la seguridad y el ambiente de amenazas en el mundo, en particular del que emana del Sudoeste de Asia, sin dar ninguna consideración a la posibilidad de que quizás el Occidente transatlántico ha contribuido de manera significativa a esa creciente complejidad. ¿Cómo es posible que la OTAN pueda hablar de la amenaza de terrorismo, de la inestabilidad y del flujo migratorio proveniente de Libia, sin mencionar siquiera que fue la OTAN la que destruyó a ese país, para empezar? Sin embargo, eso es lo que hace el comunicado emitido al final de la cumbre de la OTAN en Varsovia el sábado 9 de Julio.

El comunicado se basa en la tergiversación de la historia de los últimos años. Por lo tanto, no es de sorprender que desde el punto de vista de la OTAN, todo lo que sucede en el Oriente, es culpa de Rusia. Para la OTAN, la narración empieza el 22 de febrero de 2014, después del golpe de Estado nazi en Ucrania, instigado por Estados Unidos y la Unión Europea. Así que la respuesta de Rusia ante la provocación, solo se puede calificar de "agresión" e "invasión" de la integridad territorial de un Estado soberano, no importa que eso fue exactamente lo que hizo la OTAN en Libia, y su intervención en Ucrania para poner al elegido de Victoria Nuland, la enviada del Departamento de Estado para coordinar el golpe. "Las recientes actividades de Rusia y sus políticas han reducido la estabilidad y la seguridad, han aumentado la imprevisibilidad, y han cambiado el ambiente de seguridad", reza el documento de la OTAN. Por lo tanto, exigen que Rusia regrese Crimea a Ucrania e implemente plenamente el acuerdo de Minsk para que todo esté bien con la OTAN.

"La Alianza no busca la confrontación y no plantea ninguna amenaza para Rusia", declara el documento. "Pero no podemos y no vamos a transigir en los principios sobre los cuales descansa nuestra Alianza y la seguridad de Europa y Norteamérica", dice la declaración de marras. El documento llega hasta a quejarse de que Rusia está concentrando fuerzas militares en el Mar Báltico y en el Mar Negro, sin ninguna referencia a que eso no es más que una respuesta a la concentración militar de la OTAN en las fronteras de Rusia. Luego, además de declarar su apoyo a Ucrania, también declara su pleno respaldo a la integridad territorial, independencia y soberanía de Armenia, Azerbaiyán, Georgia, y de la República de Moldavia. Asimismo, afirma las decisiones tomadas para seguir con la concentración militar de la OTAN en Polonia, los Estados del Báltico y la estación de una brigada multinacional en Rumania.

Finalmente, la OTAN jura que seguirá alimentando su apetito voraz por nuevos miembros. Le da la bienvenida a Montenegro y alienta a Georgia, Macedonia y Bosnia a que sigan con sus aspiraciones. De hecho, Macedonia será invitada a unirse en cuanto se resuelva el asunto pendiente de su nombre oficial.