EIR puso en su lugar a los halcones estadounidenses como continuadores del imperio británico

14 de julio de 2016

13 de julio de 2016 — El mismo día en que el Tribunal de Arbitraje de La Haya dio su fallo imperial contra China, en relación del reclamo del anterior gobierno de Filipinas sobre el Mar de China Meridional, el centro de los neoconservadores de Washington, DC, el CSIS (siglas en inglés del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales), realizó un foro de todo el día sobre el Mar de China Meridional, que empezó con un discurso inaugural del senador Dan Sullivan (republicano de Arkansas). Sullivan es parte del séquito del senador John McCain en la Comisión de Servicios Armados del Senado, y dio un discurso que muy bien podría haber sido en un mitin de los nazis en Nuremberg, solo que no contaba con la presencia de Bill Jones, jefe de la oficina de EIR en Washington, quien lo desenmascaró como vocero y sicario del imperio británico en su disfraz moderno de halcón belicista bipartidista en respaldo a la movilización bélica de Obama contra Rusia y China.

Sullivan, como muchos otros participantes en el cónclave del CSIS, repitió la línea del Secretario de Defensa, Ash Carter, de que las fuerzas armadas de Estados Unidos pueden y van a “volar, navegar y operar donde sea que lo permita el derecho internacional”. Tuvo el descaro de decir que Estados Unidos quiere utilizar su poder militar para que “las guerras de agresión queden relegadas como cosa del pasado”. Dijo que los próceres estadounidenses escribieron “libertad de navegación” en nuestra Declaración de Independencia contra cualquier tirano que restrinja esa libertad, y que Estados Unidos continúa con esa defensa de la libertad de navegación hoy día con sus fuerzas armadas en el Mar de China Meridional.

Jones fue el primero en tomar la palabra luego del discurso, y dijo que para él, la historia es muy importante, ya que uno de sus antepasados murió en esa misma Revolución Americana, y que tenía que hacerle una corrección a la lección de historia que dio Sullivan.

“Nuestros próceres se levantaron contra un imperio británico”, dijo Jones, “el Señor de los Mares en esa época, que también sostenían que ellos representaban el “mandato de la ley”, SU LEY, y nosotros insistíamos en que teníamos el derecho de determinar nuestro propio destino”. Ahora bien, “parece que somos nosotros que hemos adoptado el papel del imperio británico e insistimos que China hace lo mismo. Piensen en cómo ve China esto desde el punto de vista de su propia historia. Si hacemos caso de su propuesta de concentrar nuestras fuerzas armadas en la región a nombre de la ‘libertad de navegación’ o cualquier otro pretexto, esto va a llevar a una guerra”, señaló Jones.

Sullivan se mostró totalmente desestabilizado, mientras que el público se quedó en silencio y con claras muestras de nerviosismo.

“Nosotros no hacemos las reglas”, balbuceó finalmente Sullivan. “Nosotros podemos ser los líderes, pero este es un orden basado en reglas. Decir que somos una especie de dictadores es erróneo. No estamos de acuerdo en eso. Queremos libertad de navegación y de comercio. Más y más países nos piden ayuda porque confían en nosotros. Vean la reunión de la OTAN la semana pasada [!]. Ellos confían en nosotros, que no tenemos demandas territoriales, que necesitan nuestra ayuda para responder a las naciones que emplean la coerción, como Rusia y ahora China”.

Pero la segunda pregunta la hizo el periodista de Defense News, quien dijo: “En seguimiento de la pregunta anterior, usted dijo que debemos de enviar dos grupos de portaaviones para que estén desplegados permanentemente en la región. ¿No es eso una escalada que lleva a causar más tensiones?” De nuevo, Sullivan quedó todo desestabilizado, y solo respondió defensivamente que “yo no veo que la posición de nuestro país con nuestros aliados militarmente, a favor del comercio y los negocios, sea ningún tipo de amenaza”.

Y el mitin de Nuremberg continuó, no obstante, en fila cerrada.