Resultado del Tribunal de La Haya alimenta la guerra que quiere Obama en el Mar de China Meridional

14 de julio de 2016

13 de julio de 2016 — El Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya emitió ayer una decisión unánime, provocadora y extralimitada, en el caso de arbitraje sobre el Mar de China Meridional que fue demandado por el anterior gobierno de Filipinas. El tribunal falló en contra de China en todos los puntos principales, lo cual sorprendió incluso a los promotores de la demanda Filipina. Este es el fallo que Obama y su pandilla han estado insistiendo por meses que China tiene que obedecer, o si no, Estados Unidos la “hará cumplir” por medios militares, quiéranlo o no cualquiera de las naciones fronterizas al Mar de China Meridional.

El tribunal reconoce que no tiene ningún mandato para decidir sobre la soberanía territorial y ni tampoco delimita ninguna frontera entre las partes, pero luego procede a dictaminar de facto sobre la soberanía. El tribunal “llegó a la conclusión de que no había bases legales para que China reclame derechos históricos dentro de las zonas marítimas que caen dentro de la ‘línea de nueve rayas’ “, que China ha considerado históricamente su territorio soberano. Del mismo modo, el tribunal decidió que “sin delimitar una frontera, podría declarar que ciertas zonas marítimas están dentro de la zona económica exclusiva de las Filipinas, porque esas zonas no están cubiertas por ningún posible derecho titular de China”. Esta decisión se apoyó en la determinación increíble de que la Isla Taiping de 46 hectáreas, ocupada por Taiwán y que aloja una guarnición militar, un hospital y una granja, no es una isla en absoluto, sino solo una roca, y por lo tanto no se le conceden las 200 millas de Zona Económica Exclusiva que se le debe a toda isla. Esa zona de 200 millas se sobrepone a las otras islas Spratly y a los arrecifes. De ahí la magia del “tribunal imparcial”.

China nunca reconoció el derecho del Tribunal de Arbitraje ni siquiera para aceptar el caso, y ayer mismo el Ministerio de Relaciones Exteriores chino reiteró lo que el gobierno ha estado declarando por meses: China “declara solemnemente que la decisión es nula e írrita y no tiene ninguna obligación. China ni la acepta ni la reconoce”.

El gobierno del Presidente Rodrigo Duterte en Filipinas, quien desde que tomó posesión a fines de junio ha planteado una política de resolver las disputas con China sobre la base del diálogo sobre el desarrollo económico mutuo, respondió al fallo con cautela. El secretario de comunicaciones presidenciales, Martin Andanar, declaró que el Procurador General estudiaría la decisión y le daría al Presidente una “interpretación completa y exhaustiva en cinco días”, y el vocero presidencial, Ernesto Abella, señaló que no se emitiría ninguna declaración pública hasta que la materia haya sido analizada minuciosamente.

El Wall Street Journal publicó rápidamente una perspectiva de cómo se podría utilizar la decisión para dar al traste con la política de Duterte de colaborar con China, y alinear a todo el Sudeste de Asia contra China. El diario de Wall Street cita a “expertos” que sostienen que Duterte no puede parecer débil para defender la soberanía de Filipinas ahora que el Tribunal ha dado un fallo (en especial, un fallo que le da a Filipinas la soberanía sobre una de las islas artificiales construidas por China), y se tendrá que someter a la supuesta “opinion pública abrumadora” contra China en el país.

El abogado estadounidense que representó al anterior gobierno de Filipinas en la demanda en La Haya, Paul Reichler, del bufete de abogados estadounidenses Foley Hoag LLP, le dijo a los periodistas luego del fallo que eso alentará a otros países de la región a enfrentar a China. Como lo señala el Wall Street Journal, Reichler insiste en que “el fallo del tribunal no solo beneficia a las Filipinas, sino que también beneficia a otros Estados que hacen frontera con el Mar de China Meridional, como Indonesia, Malasia y Vietnam. Si la línea de nueve rayas es inválida para Filipinas, es igualmente inválida para esos Estados y, en realidad, para el resto de la comunidad internacional”.