Departamentos del Tesoro y Justicia reciben órdenes de los británicos para sabotear enjuiciamiento del HSBC

19 de julio de 2016

19 de julio de 2016 — En su columna del 15 de julio publicada en el New York Times titulada, "Un banco demasiado grande para ir a la cárcel", la comentarista Gretchen Morgenson destaca el informe recientemente dado a conocer por el equipo republicano en la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, en donde se documenta el papel de los Departamentos de Justicia y del Tesoro para sabotear el enjuiciamiento del banco narcotraficante más grande del mundo, el HSBC, por el lavado de $900 millones de dólares del narcotráfico. El HSBC se zafó de esta con un Acuerdo de Encausamiento Diferido (DPA), o sea, una palmadita en la mano, lo que les garantizaba que no iba a haber ningún tipo de encausamiento de sus funcionarios y ejecutivos más altos por ningún delito financiero.

Lo que es más importante, Morgenson se enfoca en el servilismo a los británicos, citando comentarios de Mary Kreiner Ramírez, una profesora de la Escuela de Derecho en la Universidad Washburn en Topeka, Kansas y ex Subprocuradora General de la República. Ella dijo que se quedó "pasmada" de qué tanta influencia tuvieron funcionarios británicos de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA) "en el proceso sobre el caso del HSBC en el Departamento de Justicia, según el informe". Parecería "que al tomar la decisión con respecto al HSBC, [el entonces procurador general] Holder le prestó más atención a las inquietudes expresadas por la FSA que a sus propias agencias" dijo Ramirez entrevistada por Morgenson. "Y piensa en esto: el Congreso invirtió tres años tratando de descubrir esta información, que la FSA recibía en el momento en que los acontecimientos estaban ocurriendo", agrega Ramirez.

La Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes informó que el Tesoro "impidió indebidamente la investigación de la comisión" durante casi tres años antes de entregar algunos registros que se habían citados para que se entregaran. Es más, a lo que entregó el Tesoro "le faltan docenas, si no es que cientos de páginas". Según Edward J. Kane, profesor del Boston College, el informe de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes debería "considerarse como evidencia de abuso en el sistema regulatorio. Y, a menos que se pruebe lo contrario, esto no es más que la punta del témpano".