Helga Zepp-LaRouche: Después de Niza, Würzburg y Múnich, la cooperación con Rusia es aún más urgente

25 de julio de 2016

25 de julio — Helga Zepp-LaRouche, presidente del partido Movimiento Solidaridad por los Derechos Civiles (Bürgerrechtsbewegung Solidaritat, BüSo) de Alemania, escribió un artículo sobre la crisis estratégica y lo que se necesita para resolverla. A continuación una traducción del apartado sobre terrorismo, después de los tiroteos en Munich del 22 de julio. El artículo original en alemán está en el portal electrónico del BüSo: http://www.bueso.de/node/8688.

Alemania quedó en estado de choque después de la masacre que se suscitó en la zona comercial de Munich la tarde del 22 de julio, perpetrada por un iraní-alemán de 18 años, que se produjo solo días después de que un refugiado afgano de 17 años, blandiendo un hacha atacó e hirió a varios pasajeros de un tren en la ciudad de Würzburg. Aunque todavía se investigan los motivos y los orígenes de los perpetradores, Helga Zepp-LaRouche subrayó en su artículo del 23 de julio que el terrorismo, sin importar la forma que adopte, se ha convertido en una de las principales amenazas que enfrenta la humanidad.

El parlamentario del CSU Hans-Peter Uhl está en lo correcto, señala Zepp-LaRouche, en hacer un llamado a mejorar las medidas preventivas e intensificar la cooperación entre las autoridades pertinentes, tanto interna como internacionalmente, para combatir el terrorismo. Pero dado el desarrollo y forma de operar del islamismo radicalizado, esto implica obviamente la cooperación con Rusia, "la víctima que tiene la mayor experiencia sobre las redes en Chechenia y sus ligas al Sector Derecha en Ucrania y al EIIS, y que ha probado, con su intervención militar en Siria, que es el único país que ha hecho retroceder exitosamente al EIIS", señala el artículo.

Por lo tanto, es urgente aceptar la oferta que el Presidente ruso Vladimir Putin extendió en la Asamblea General de la ONU en el 2015, en la cual resaltó las consecuencias fatales de la política de Occidente de entrenar a rebeldes supuestamente "moderados" para combatir los gobiernos seculares del Medio Oriente, que después desertan en masa y se unen al EIIS. Helga Zepp-LaRouche cita después el discurso de Putin, en donde él hace un llamado a la cooperación entre todos los países para combatir esta maldad, poniendo como ejemplo a la coalición contra Hitler en la época de la Segunda Guerra Mundial, y subrayando la necesidad de que países musulmanes tengan un papel importante en dicha coalición, dado que esos extremistas están pervirtiendo su religión, el Islam.

"Desde que se dio a conocer el informe de la Investigación Chilcot en Gran Bretaña, Tony Blair está en el banquillo de los acusados por haber orquestado una guerra de agresión contra Iraq en base a mentiras deliberadas" destaca Zepp-LaRouche, "y después de que la publicación de la 28 páginas de la investigación oficial del Congreso sobre el 11 de septiembre, no dejaron lugar a dudas sobre el papel de Arabia Saudita en el financiamiento del terrorismo, una política de 'más de los mismo' es igual a complicidad con cualquier nuevo ataque terrorista".

"Las autoridades alemanas ya no se pueden esconder atrás de los sofismas sociológicos usuales. La credibilidad del señor Uhl y el ministro del Interior Thomas de Maziére, de los miembros de la Comisión de Asuntos Domésticos del Budestag, y por supuesto de la Canciller Angela Merkel, dependerán de si se inicia o no una investigación oficial para aclarar lo más pronto posible, las implicaciones de estos dos documentos (el informe Chilcot y las 28 páginas) y sacar las conclusiones pertinentes.

"Es inaceptable, bajo ninguna circunstancia, utilizar los ataques en Würzburg y Munich como una oportunidad para instaurar un estado policiaco, como lo está haciendo Erdogan, y cooperar precisamente con esos países cuyo papel destaca el informe Chilco y las 28 páginas", concluye el artículo.