¿Rescatará Merkel a Renzi para salvar al euro? En vez de esto LaRouche hace un llamado a Alemania para que coopere con Putin

25 de julio de 2016

25 de julio de 2016 — Un artículo sobre la crisis bancaria italiana en el periódico alemán Die Welt del 23 de julio, con toda seguridad va a generar olas en Italia, principalmente debido a su encabezado provocador: "Italia está en camino a convertirse en un "estado fallido" (usando las palabras en inglés "failed state"). El encabezado provocador está respaldado por lo que podría caracterizarse cortésmente como un juicio "prejuiciado étnicamente" sobre el origen de los problemas de Italia: "corrupción, mafia, economía negra, evasión fiscal, demasiadas prestaciones de bienestar social y subsidios, una burocracia perezosa y nepotismo".

Y sin embargo, hasta el mismo Die Welt tiene que admitir que los problemas de Italia empezaron con el euro (uno diría: con la política de "convergencia" después de 1989). Esto queda de manifiesto claramente en una gráfica que acompaña al artículo sobre la producción industrial, que empezó a estancarse después de 1992, y se desplomó en el 2008, coincidiendo con el desplome del comercio mundial. Otra gráfica muestra el desplome en el ingreso per cápita después del 2011, pero no dice que en ese año impusieron el gobierno de Monti para aplicar más de la misma medicina venenosa.

Sin embargo, los autores informan que Berlín no tratará a Italia de la misma forma que trataron a Portugal. El ministro de Finanzas de Alemania Wolfgang Schauble sabe que "no se puede forzar a un país grande como Italia, a que haga cambios mediante una humillación". Y si Italia se desploma, con ella se desploma el euro. Por lo tanto, se tiene que apoyar al primer ministro Matteo Renzi. El está haciendo el trabajo correcto (léase: reformas estructurales) pero necesita tiempo para que funcionen sus reformas. Si se le obliga a implementar un rescate interno después de las próximas pruebas de estrés, va a perder el referéndum programado para octubre.

El otro ángulo de la crisis bancaria italiana es que no son solo familias italianas las que son propietarias de bonos bancarios sino también bancos y fondos de la Unión Europea (UE). "El llamado del Deutsche Bank y BlackRock a un nuevo rescate con dinero de los contribuyentes es un intento barato por evitar cubrir costos ellos personalmente" dice un parlamentario del Partido Verde, miembro del parlamento Europeo.

Asimismo, el gobierno alemán está enojado por la propuesta del jefe de economistas del Deutsche Bank, David Folkerts-Landau, a favor de una rescate en grande para los bancos europeos, incluido el Deutsche Bank. Lo califican de "un misil no guiado" que puede desestabilizar el sistema bancario. El enojo ha aumentado debido a que Renzi oportunistamente ondeó la carga de derivados del Deutsche Bank como una bandera roja. "Berlín no puede ignorar esta advertencia de Renzi al gobierno alemán".

Así que, Berlín y el Banco Central Europeo (BCE) esperan que una combinación de esfuerzos del "banco malo" italiano (un fondo de 5 a 6 mil millones de euros llamado Giasone) y una solución negociada con la Comisión de la UE para suprimir las reglas de los rescates internos, pueda funcionar. "En Italia no van a escuchar nada malo de nosotros" dijeron fuentes en círculos del gobierno de Berlín. "Los italianos ya han hecho muchas cosas buenas. Renzi es un buen primer ministro y debe permanecer en su puesto".

El informe del Die Welt fue corroborado en un artículo del servicio noticioso financiero Bloomberg, en donde cita a tres funcionarios del gobierno alemán que pidieron no ser identificados por nombre, quienes dijeron que Merkel quiere evitar cualquier inestabilidad en Italia y que por lo tanto "está preparada para apoyar una interpretación flexible de las reglas de la UE para ayudarla... lo que podría significar que aceptará alguna forma de compensación del gobierno italiano a los inversionistas minoristas para limitar las consecuencias políticas" de un rescate interno".

Al recibir un informe sobre esto, Lyndon LaRouche comentó que es cierto, Italia está en proceso de convertirse en un estado fallido, pero "la cuestión es: ¿cómo se puede anular la tendencia que lleva Italia ahora, que es seguir derecho hacia la trampa? Hay el problema de la influencia británica en el sistema italiano".

Sobre el apoyo alemán a la política de Renzi, LaRouche dijo: "¿Qué son idiotas?" El problema se puede resolver "de una manera diferente", explicó LaRouche. "Se puede flanquear. Podemos decir que tenemos esta cosa maravillosa [las cuatro leyes de LaRouche]. Esta cosa se somete a este proceso, se deja a un lado todo este llamado asunto italiano y ahí está como resolverlo".

"Lo que se consigue realmente es la posibilidad de que haya una relación entre la economía alemana y otras partes de la economía de Europa. Y Putin es la clave de esto. Algunas personas en el sistema alemán tienen que cooperar con Putin".

Deshacernos del euro "es una posibilidad, pero se necesita destrezas y cerebros para lograr echar a andar esto. Porque Italia no es el único lugar que está en quiebra. Yo creo que Putin pudiera ser un factor que, de una forma u otra, pudiera cambiar las cosas. Porque Putin está llevando a cabo una operación que es muy importante, es correcta. Si de alguna manera de puede lograr que el sistema alemán coopere con Putin, esto funcionaría. Todo está al borde. Y si nos deshacemos de la doña, vamos a poder hacer algo al respecto".