El partido Demócrata al igual que el Republicano, se están desintegrando

27 de julio de 2016

27 de julio de 2016 — El sistema de partidos políticos en Estados Unidos se está desintegrando. Lyndon LaRouche identificó lo que él llamó el "sistema de partidos de bacín" como la raíz de la estupidización de la población estadounidense, que está forzando a la población a escoger entre dos males, ambos controlados por Wall Street. Ahora, luego de que el agente británico y del FBI, Donald Trump, jugó como quiso con el destrozado Partido Republicano, le tocó el turno al Partido Demócrata. Decenas de miles de partidarios de Bernie Sanders se volcaron sobre Filadelfia, tratando de voltear de alguna manera la marea en contra de la querida de Wall Street, Hillary Clinton, solo para ver que su ídolo falso hiciera un llamado a la unidad tras Hillary. En una reunión con sus partidarios, anterior a la convención, recibieron a Sanders con abucheos e interrupciones, seguido de una marcha a la convención con consignas como "Donald Trump es un racista fastidioso, Hillary es una puta ejecutiva". (En inglés, la consigna que voceaban rima: "Donald Trump is a racist bore, Hillary is a corporate whore".)

El lunes el ejército de Bernie estaba arrojando lumbre, gritando "Goldman Sachs" y "Nosotros confiábamos en ti" cuando Sanders, al igual que Elizabeth Warren, hacían llamados a la unidad tras Hillary. Pero para el martes en la tarde, a pesar de que los partidarios de Sanders irrumpieron en las reuniones desayunos de varias reuniones electorales estatales, los observadores dijeron que la convención se había convertido en una morgue, tanto interna como externamente.

El empeño histérico de la campaña de Hillary por culpar a Vladimir Putin por la filtración de los correos electrónicos en el Partido Demócrata (que llevó a la renuncia de su presidente Debbie Wasserman Schultz porque se descubrió que había saboteado la campaña de Sanders) se les está revirtiendo, debido a su increíble estupidez. El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, a una pregunta sobre las acusaciones, dijo que él no quería usar una palabra de cuatro letras, y por todos lados aparecieron caricaturas en donde se mofan de los esfuerzos por calificar a cualquiera que no quiera la destrucción nuclear de Rusia (y del mundo) de ser "un tonto útil de Putin".

¿Qué reemplazará a los partidos en quiebra? Esto lo deberá determinar la movilización de los estadounidenses en torno a LaRouche, para crear las nuevas instituciones y programas requeridos, que permitan el restablecimiento del Sistema Americano hamiltoniano de economía política, y que lleve a la nación a cooperar con Rusia y China en el desarrollo y la paz mundial.