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No olviden nunca las lecciones de Herrhausen: LaRouche

29 de julio de 2016
Se debe restablecer el programa de Herrhausen para el Deutsche Bank, enfocado en aumentar los poderes productivos del trabajo. [foto: Lucas Kaufmann]

29 de julio de 2016 — Los medios de comunicación más importantes de Europa y Estados Unidos están alertando que el sistema financiero europeo está al punto de un estallido, lo cual lo puede desatar ya sea el derrumbe del banco más antiguo del mundo, el Monte dei Paschi, como parte de un derrumbe bancario generalizado en Italia, o ya sea por el desplome de los derivados especulativos del Deutsche Bank, al cual describió recientemente el IMF como la institución financiera "de mayor riesgo" a nivel mundial. Todo el sistema financiero transatlántico está en su punto crítico, y por esta razón, está surgiendo un consenso de pánico entre algunos de los actores claves de este juego británico —el Banco Central Europeo, el FMI, JPMorgan Chase, y Goldman Sachs— en el sentido de que es necesario que haya una suspención temporal de los rescates internos (bail-in) para permitir un rescate financiero (bail-out) a los bancos de Italia, estimado entre 210 y 360 mil millones de euros para cubrir la deuda morosa y cartera vencida de los bancos. El Deutsche Bank hizo una conferencia de prensa improvisada el miércoles 27 con una de sus directores "para dejar en claro" que el banco no está considerando una separación entre sus operaciones de casino con sede en Londres (Deutsche Bank tiene 55 billones de dólares en exposiciones de derivados especulativos) y sus otras actividades, a pesar de que anunció una caída de 97.5% en sus ganancias en el segundo trimestre, y una caída del 20% en sus ganancias del mismo trimestre de 2015.

La epopeya del derrumbe del sistema financiero transatlántico, es hoy, el factor número uno que impulsa la amenaza de guerra —de guerra termonuclear— provocada por Obama y por la OTAN contra Rusia. La provocación más reciente proviene del gobierno de Bulgaria, el cual acusó a Rusia de violar un "espacio aéreo de la OTAN" sacado de la manga, y que se supone está bajo el control de Bulgaria.

Mientras Wall Street sigue furioso por el hecho de que tanto el Partido Demócrata como el Partido Republicano incluyeron en sus plataformas, para las elecciones presidenciales del 2016, el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall, LaRouche tomo la cuestión y la llevó un paso más adelante. En tanto la Glass-Steagall es esencial, necesitamos mucho más que eso. Tenemos que evocar la imagen del ex presidente del Deutsche Bank, Alfred Herrhausen. Bajo Herrhausen, el Deutsche Bank fue un banco industrial que invertía en la economía real. El Deutsche Bank, incluso en lo más álgido de la Guerra Fría, invirtió fuertemente en la economía soviética, con préstamos para construir oleoductos, plantas de electricidad, carreteras y vías ferroviarias. El asesinato de Herrhausen, el 30 de noviembre de 1989, coincidió con el encarcelamiento mediante juicio amañado de Lyndon LaRouche por el mismo equipo de George H.W. Bush, Margaret Thatcher y Francois Mitterrand que impuso la camisa de fuerza del Tratado de Maastricht a Alemania, asesinando así el plan de Herrhausen para integrar a las naciones de lo que fue el Pacto de Varsovia en una solo espacio económico Europeo-Euroasiático.

La economía alemana está al borde del colapso, cosa que estaría garantizada si el Deutsche Bank se hunde. Eso tiene que evitarse como sea, pero las medidas inmediatas deben incluir el retorno al tipo de actividad bancaria que practicaba Herrhausen. Si se hunde Alemania, una Tercera Guerra Mundial termonuclear estaría garantizada prácticamente, y se deben tomar medidas de emergencia para evitarlo.

Otra manifestación de la crisis mortal que enfrenta la humanidad hoy es la propagación de la plaga del terrorismo ciego, sean atrocidades llevadas a cabo por el Estado Islámico (EI) u otras sectas yihadistas creados por los anglo-saudíes, o sea la "nueva violencia" que se ha visto recientemente en Alemania y Japón, con jóvenes lavados del cerebro que cometen actos violentos por su adicción a apuntar y disparar en los juegos de videos.

Helga Zepp-LaRouche, fundadora y presidente del Instituto Schiller, hizo un llamado a llevar a cabo un esfuerzo internacional coordinado para aplastar este azote terrorista, estrecha colaboración con Rusia. En septiembre del año pasado, en el discurso que dio ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, hizo un llamada para hacer un esfuerzo internacional para derrotar al terrorismo yihadista, siguiendo el modelo de la alianza durante la Segunda Guerra Mundial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. El miércoles 27 de julio, Putin dio un discurso en una reunión con los más altos funcionarios rusos de seguridad y del orden público, y recalcó ese llamado a una guerra global contra el terrorismo, que es ahora una crisis de la civilización que todas las naciones deben combatir.