Las pruebas de estrés a la banca europea, le hacen trampa a la realidad

1 de agosto de 2016

1 de agosto de 2016 — Las pruebas de estrés que hizo la Autoridad Bancaria Europea (ABE) y el Banco Central Europeo (BCE) el pasado viernes 29 de julio consistieron en calcular que tanto capital perderían los bancos en el "escenario adverso" en que "la caída en el producto interno bruto real de la Unión Europea fuse de 1.2% en 2016, 1.3% en 2017 y 0.7% en 2018", en promedio, según informa el diario británico Financial Times. Sin embargo, los escenarios por países individuales parecen ser diferentes. Por ejemplo, el escenario adverso para Italia anticipa una caída en el PIB de casi 6% en los tres años de 2016 a 2018. En 2018 el producto sería 10% menor que en 2007, que es el más bajo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Asimismo, se supone un aumento de 100 puntos base en el rendimiento de los bonos soberanos, lo cual significa una depreciación del 12% de los bonos.

Aparentemente, la ABE no consideró un "evento crediticio" (o sea, algún incumplimiento serio) ni una crisis financiera global.

Los diez bancos que salieron más mal son: Monte dei Paschi di Siena (Italia), Reiffeisen (Austria), Banco Popular (España), UniCredit, Barclays, Allied Irish Banks, Commerzbank, Bank of Ireland, Deutsche Bank, Société Générale. Sin embargo, solo Monte dei Paschi tuvo una calificación negativa CT1 (es decir, bajo el "scenario adverso" una proporción de capital menor al 7%).

Los críticos de las pruebas de estrés destacan la falta de evaluación adecuada de los activos de los bancos en sus balances de contabilidad, los cuales están retacados de derivados financieros. No obstante, incluso esas estimaciones fraudulentas de la ABE y del BCE son suficientes para desatar los temores de un terremoto en los mercados financieros, así que los resultados de las pruebas de estrés se dieron a conocer el viernes en la noche, luego de que cerraron los mercados financieros.