Obama empieza a bombardear Libia de nuevo

4 de agosto de 2016

4 de agosto de 2016 — El lunes 1 de agosto, el Presidente Obama empezó otra campaña de bombardeo en Libia, con cinco ataques aéreos contra objetivos del EIIS ese día, y dos más el 2 de agosto. El Pentágono no quiere decir de dónde están partiendo los ataques, pero informes de prensa indican que los jets Marine Harrier del barco de asalto USS Wasp, que está fuera de las costas y está armado con drones que sobrevuelan desde Jordania, llevaron a cabo los ataques en contra de blancos del EIIS en Sirte, en apoyo a las fuerzas del Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN) en Trípoli, respaldado por la ONU.

Obama se apareció ayer en TV nacional para decir que los ataques "eran decisivos" para ayudarle al GAN a combatir al EIIS y que la campaña aérea continuaría por el tiempo que fuera necesario para garantizar que el grupo extremista "no establezca un enclave en Libia". El vocero del Pentágono, capitán Jeff Davis le dijo antier a los reporteros que entre los objetivos estaban dos tanques T-72, uno de los cuales le había dado verdaderos problemas a las fuerzas de la GAN; vehículos de construcción, vehículos militares, un lanzacohetes y una posición de combate del Estado Islámico. Los ataques estaban coordinados por las fuerzas especiales estadounidenses en un centro de operaciones libio en las afueras de Sirte "que hace meses están en el país", informó el New York Times. Mientras que Obama en sus comentarios implica que se trata de otra campaña sin fin, como las de Siria e Iraq, Davis dijo que aunque es difícil predecir qué tan prolongada va a ser la campaña aérea, probablemente se trata de "semanas, no de meses" porque el objetivo fijado es mucho más pequeño. "Esto tiene un período de tiempo limitado y es una misión muy limitada" dijo. "No prevemos que esto vaya a ser algo que sea demasiado largo" en tiempo de duración, agregó.

Durante sus comentarios, Obama vinculó la crisis de refugiados en Europa con la crisis en Libia y expresó sentir "remordimientos" en relación a la campaña de bombardeo del 2011 que mató a Gadafi y hundió al país en el caos del que todavía no ha salido; pero no porque él haya cometido crímenes que merecen un juicio político al librar una guerra agresiva contra un país que no había atacado a los EU, ni por haber matado a su Jefe de Estado, sino porque ¡no tomó suficientemente en cuenta cuales iban a ser las consecuencias!

La congresista Barbara Lee (demócrata por California) dijo en una declaración del 1 de agosto que ella estaba "profundamente preocupada" de que las fuerzas armadas de Estados Unidos se estuvieran involucrando cada vez más profundamente en el Medio Oriente sin que ni siquiera se debatiera en el Congreso, mucho menos hablar de una autorización específica.

"Yo he hecho llamados, y continuaré usando todas las armas legislativas disponibles para que haya un amplio debate en el Congreso y se someta a votación cualquier acción militar, como lo exige la Constitución" dijo."Tenemos que dejar de depender de una autorización demasiado amplia y obsoleta que se aprobó hace casi 15 años".