El juez estrella de la operación "Lava Jato" busca más poderes para despedazar a Brasil

9 de agosto de 2016

9 de agosto de 2016 — El mismo día en que un juez colega de "Lava Jato" le impuso una sentencia de 43 años de cárcel al padre de los programas nucleares más avanzados de Brasil, el juez Sergio Moro —quien dirige el asalto estilo Mani Pulite del imperio británico contra Brasil— se presentó ante la Cámara de Diputados para quejarse con absoluto descaro que se deben aumentar los niveles "mínimos" de cárcel en las sentencias que se le permite imponer a los sentenciados por "corrupción"; los exhortó a que el Habeas Corpus se restrinja a las personas que ya están presas; y alegó que se les debe permitir a los jueces usar la evidencia obtenida ilegalmente en contra de los acusados, si se obtuvo de "buena fe". Moro alegó que esto último es algo que se emplea normalmente en Estados Unidos, así que ¿por qué no en Brasil?

Estos son solo algunos de los poderes crecientes que Moro solicitó en su aparición del 4 de agosto ante la Comisión Anticorrupción del Congreso Brasileño, que está debatiendo 10 nuevas medidas anticorrupción solicitadas por el Ministerio Público, como parte integral del asalto judicial en contra del sistema político y de la economía brasileña bajo el nombre de "Lava Jato".

Moro consultó en julio a sus controladores en Washington DC sobre cual era el siguiente paso en la operación. En su única aparición pública durante su viaje, una presentación el 14 de julio en el Instituto Brasil del Centro Woodrow Wilson, Moro respondió abiertamente todas las preguntas, excepto una. Cuando se le preguntó si era cierto, como lo han acusado medios brasileños, que él había sido entrenado por el FBI, Moro titubeo y balbuceó que él pensaba que se había acabado la Guerra Fría y después dijo repentinamente: "sin comentarios".

Este 9 de agosto el Senado en pleno va a escuchar y debatir el informe final de las recomendaciones de la Comisión Especial sobre Juicio Político de que procede el enjuiciamiento político de la Presidente Dilma Rousseff, y se tiene programado que el Senado vote el miércoles. En la última ronda de escándalos que están hundiendo al país en una mayor ingobernabilidad, el aparato de medios del "Lava Jato" filtró el fin de semana que Marcelo Odebrecht, el gerente general encarcelado de la gigantesca compañía constructora Odebrecht, le dijo a los fiscales recientemente que su compañía había hecho pagos ilegales a las campañas electorales en el 2014 al sustituto de Rousseff, el actual presidente en funciones Michel Temer, a su jefe de personal Eliseu Padilha, al Ministro de Relaciones Exteriores en funciones, José Serra y al senador Antonio Anastasia, quien es el relator en el informe de la Comisión sobre Juicio Político del Senado que está urgiendo el enjuiciamiento político de Dilma Rousseff.