Avanza el golpe de Estado de Wall Street contra la Presidente legítima de Brasil hacia la fase de juicio político

12 de agosto de 2016

11 de agosto de 2016 — En las primeras horas del miércoles, después de 16 horas de debate en donde muchos senadores estaban más ocupados viendo las olimpiadas en sus celulares que escuchando, el Senado brasileño votó 59 contra 21 a favor de seguir adelante con el proceso de juicio político en contra de la Presidente Dilma Rousseff, que se espera concluya para fines de agosto. Los usurpadores ya estaban chillando victoria, porque a pesar de que solo se necesita una mayoría simple para iniciar un juicio, se requiere más de dos terceras partes de los senadores para sacarla de su cargo que fueron los que votaron ayer por su enjuiciamiento.

En un memorando del 4 de abril del 2016, “Cómo derrotar el intento de Golpe de Estado de los banqueros en contra del gobierno de Rousseff en Brasil”, que circuló en español, inglés y portugués, el semanario EIR identificó la ofensiva de enjuiciamiento político como el inicio de una “revolución de color” en contra de la “B” de los BRICS, tomando como modelo la operación británica “Mani Pulite” (Manos Limpias) en contra de Italia.

“Esta no es una guerra que se pueda ganar dentro de Brasil. Pero se puede ganar” advirtió la EIR. “Solo se puede derrotar si se entiende qué es lo que está en juego en términos estratégicos internacionales, y derrotando esa política a nivel internacional” y con la implementación de las cuatro leyes de LaRouche.

Esta es una lección que no han aprendido la mayoría de los brasileños excepto por unos cuantos patriotas. El espectáculo del debate del 9 de agosto prueba una vez más que insistir en resistir el golpe con maniobras internas y tratar de responder a los cargos punto por punto, garantiza una derrota.

Acusan a Dilma de cuatro cargos de violar la Ley de Responsabilidad Fiscal de presupuesto balanceado: el panel de 3 testigos expertos independientes que revisaron las acusaciones sometieron sus conclusiones hace un mes, demostrando que no había pruebas de que la Presidente fuera responsable en tres de los cargos de violaciones, y que la cuarta “violación” no afecto para nada el presupuesto.

No importó. El abogado que presentó ayer el caso de enjuiciamiento político, Miguel Reale Junior, exhortó a los senadores a ratificar el “maravilloso” caso de enjuiciamiento político presentado por el senador Anastaia; no mencionó que tres días antes, el mismo Anastaia salió mencionado por haber aceptado sobornos en el caso de anticorrupción Lava Jato, junto con el Presidente “en funciones” Michel Temer, el Ministro de Relaciones Exteriores de Temer y su jefe de personal. Reale alegó que, en realidad, a la Presidente Rousseff se le debió acusar dentro del esquema de “Lava Jato”; ella ya no merece gobernar Brasil; y que tuvo que ser responsable de las supuestas violaciones a la ley presupuestal (las acusaciones actuales por las cuales se le está entablando juicio político) porque ella tiene una personalidad “dominante” cuyo gobierno “gastó, gastó y gastó” en la oscuridad!