La guerra contra las drogas del Presidente Duterte: se entregan 600,000

14 de agosto de 2016

13 de agosto de 2016 — Mientras los gobiernos y la prensa occidental, especialmente las ONG prodrogas ligadas a Soros se quejan de la guerra a las drogas del Presidente filipino Duterte, porque se dice que han sido asesinados unos 400 narcotraficantes desde que se inició la campaña en julio, también se ha arrestado a unos 4,400 traficantes y usuarios y un asombroso número de 600,000 se han entregado voluntariamente. Muchos han quedado a disposición de los dirigentes de las poblaciones locales para su rehabilitación, en tanto que otros más tienen que enfrentar juicio.

La vocera del Departamento de Estado de Estados Unidos, Elizabeth Trudeau, dijo el martes en conferencia de prensa que "nos preocupan las detenciones (!), así como también los asesinatos extrajudiciales de individuos que se sospecha están involucrados en actividades relacionadas al narcotráfico en las Filipinas. Exhortamos enérgicamente a los filipinos a que se aseguren que sus esfuerzos de aplicación de la ley cumplan con sus obligaciones de derechos humanos".

Duterte reaccionó enojado el martes ante una queja pública del magistrado de la Corte Suprema de que él tenía que ajustarse al debido proceso al dar los nombres de los funcionarios responsables de crímenes de narcotráfico. Duterte respondió que su campaña agresiva de aplastar el narcotráfico tenía el objetivo de salvar a las Filipinas del delito y del peligro que surge del narcotráfico ilegal y agregó que él no le ha ordenado a ningún funcionario de la ley que lleve a cabo asesinatos ilegales, según informa el Inquirer en Manila. "¿Prefiere usted que declare la ley marcial?", agregó.

Pero el gobierno de Obama está aún más furioso con los comentarios que hizo Duterte sobre el embajador estadounidense en Las Filipinas, Philip Goldberg, quien intentó darle una lección a Duterte sobre derechos humanos, sobre China, el cambio climático y otros temas. En un discurso público el viernes 8 de agosto ante soldados, Duterte llamó "bakla" a Goldberg (que en tagalog significa marico) e "hijo de puta". Dijo "estoy furioso con él. Se entrometió en las elecciones, dando declaraciones a diestra y siniestra. Se supone que no puede hacer eso".

La vocera del Departamento de Estado Trudeau dijo que le habló al Encargado de Negocios en la embajada Filipina en Washington para "clarificar los comentarios inapropiados" sobre Goldberg.

Goldberg no está casado pero no es un homosexual declarado (como lo era el anterior embajador estadounidense en las Filipinas, Harry Thomas, quien celebraba fiestas homosexuales en la embajada en un país profundamente católico). Sin embargo, Goldberg es famoso porque el gobierno de Bolivia lo expulsó en el 2008 cuando fungía ahí como embajador, después de que se reunió con el gobernador separatista de Santa Cruz, Rubén Costas. El Presidente Evo Morales lo acusó de conspirar en contra del gobierno.