El BPI y el Consejo de Estabilidad Financiera advierten que las fallas en la cámara de compensación pueden tumbar el sistema financiero internacional

18 de agosto de 2016

18 de agosto de 2016 — Las principales instituciones del quebrado sistema financiero transatlántico publicaron el miércoles 16 un informe en el que advierten que no hay mecanismos preparados en este momento que puedan impedir un estallido de la burbuja de más de $600 billones de dólares en derivados financieros globales, en caso de que algún participante importante caiga en incumplimiento.

Lyndon LaRouche ha advertido durante tres décadas que los derivados financieros, que son inherentemente ficticios, se deben borrar, simplemente de los libros de contabilidad, una medida que se puede llevar a cabo de manera segura y eficiente bajo un régimen de la ley Glass-Steagall restaurada. Pero los magos de Wall Street y la City de Londres insistieron en que tenían todo bajo control; que el peligro de un incumplimiento descontrolado en cadena de los derivados como el que reventó al sistema global en 2007-2008, se había resuelto con el recurso de la centralización en el comercio de derivados en unas cuantas "cámaras de compensación", que serían responsables de garantizar que se cubriera el tráfico de derivados en caso de incumplimientos.

El informe lo prepararon conjuntamente el Comité de Pagos e Infraestructuras de Mercado del Banco de Pagos Internacionales (BPI) —el banco con sede en Basilea, Suiza, que se conoce como el "banco central de los bancos centrales"— y la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO, por sus siglas en inglés) que en conjunto representan a los bancos centrales y los reguladores del mercado de valores del mundo. El informe reconoce que las CCP (como se les conoce a las cámaras de compensación), que se supone que deberían ser los gestores del riesgo y garantes de los contratos de derivados, no tienen los medios para hacerlo, y que las mismas CCP se han convertido en una amenaza para el sistema.

El Financial Times de Londres lo puso de la siguiente manera: "Cuatro años después de que se introdujeron las directrices, una encuesta de 10 cámaras de compensación de derivados encontró que algunas no tienen medidas o procedimientos suficientes para garantizar que tengan dinero suficiente para seguir funcionando, o para reponer las reservas disminuidas. Otras tenían que mejorar sus pruebas de estrés, dice el informe".

El Wall Street Journal resume el contenido del informe del BPI/IOSCO de la siguiente manera: "Las cámaras de compensación tienen todavía deficiencias en sus prácticas de gestión de riesgo y de recuperación, lo cual podría tener ramificaciones en todo el mercado en caso de un incumplimiento".

Business Insider, cuando menos, tiene el valor de reconocer que los resultados de la encuesta "son ligeramente aterradores", porque si las cámaras de compensación no funcionan, entonces los derivados no son "más que bombas nucleares sin estallar, anidadas en el fondo del sistema financiero".

La Asociación Internacional de Swaps y Derivados (ISDA, por sus siglas en inglés) le envió un correo electrónico al Business Insider en donde reconoce discretamente que "varias cámaras de compensación han llegado a ser sistémicamente importantes como resultado de las atribuciones globales de compensación, y es vital que esta infraestructura sea tan segura como sea posible, lo cual significa que se establezca un marco creíble y vigoroso de recuperación y de resolución". A su vez, el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), que fue establecido en 2009 por los Ministros de Finanzas del G20 para la tarea expresa de supervisar el manejo "prudente" del sistema financiero global y que lo preside Mark Carney, del Banco de Inglaterra, publicó hoy una nota en la que "exhorta a que la industria [es decir, la banca] haga comentarios públicos para ayudar a desarrollar estrategias de resolución [o sea, para intervenir a los bancos] y planes para quitarle potencia a las CCP [las cámaras de compensación] en el caso de un choque financiero global. Los encuestados tienen hasta el 17 de octubre para responder las preguntas planteadas por la FSB", según informó el Wall Street Journal.

La reseña del WSJ implica que el informe fue preparado a instancias de China, que preside actualmente el G20, y que le ha colocado la seguridad de las cámaras de compensación "muy alto en el orden del día" para la próxima cumbre del G20 que se realizará los días 4 y 5 de septiembre en China. Desde que China asumió la presidencia rotativa del G20 en diciembre de 2015, revivió de inmediato el Comité de Arquitectura Financiera Internacional del G20, para poner la discusión del sistema global en el orden del día.