Draghi y Lagarde discuten sobre el Deutsche Bank: ¿Preocupado, yo? ¡No!

30 de septiembre de 2016

30 de septiembre de 2016 — Dos de las principales autoridades financieras del mundo, Mario Draghi del Banco Central Europeo (BCE) y Christine Lagarde del Fondo Monetario Internacional (FMI), hicieron el ridículo en sus comentarios públicos ayer sobre el drama del quebrado Deutsche Bank.

Draghi testificó ante el banco central alemán (Bundesbank), y no hizo más que negar, sin convencer, que el Deutsche Bank estuviera en serios aprietos. Draghi estaba especialmente preocupado por dejar sentado en las grabaciones que, sin importar lo que suceda, no es su culpa. "Si un banco representa una amenaza sistémica, no puede ser debido a las bajas tasas de interés [como las que Draghi ha instituido por toda Europa—NDR]. Tiene que ser por otros motivos", agregó Draghi. Después de escuchar su testimonio, el parlamentario de la Unión Social Cristiana (CSU) Hans Michelbach, le dijo al diario británico Financial Times que Draghi "no es creíble".

Por su parte, Lagarde del FMI le dijo a la cadena CNBC que "el Deutsche Bank es un participante de importancia sistémica en el sistema financiero global. Pero actualmente está sobre bases sólidas y nosotros no estamos en un situación que creamos que se necesita una intervención del gobierno".

El gobierno alemán sigue proclamando ruidosamente que no va a rescatar al Deutsche Bank, pero ahora la manada de especuladores le están apuntando con sus armas. Hoy el New York Times informa que el "Deutsche Bank es la querida de los vendedores en corto", con lo cual quiere decir que los fondos especulativos y otros especuladores internacionales están haciendo sus apuestas en contra del Deutsche Bank, convencidos de que el gobierno alemán finalmente tendrá que salir a rescatarlo en la friolera de miles de millones de dólares. El Times escribe que "el Deutsche Bank depende de los volátiles préstamos de corto plazo para financiar sus arriesgadas carteras de derivados, hipotecas bursatilizadas y otros valores difíciles de vender". Y agrega: "los corredores dicen que ellos creen que George Soros, conocido por su exitosa apuesta en contra de la libra esterlina en 1992, es el que tiene más dinero en riesgo apostando a que las acciones del Deutsche Bank seguirán cayendo".

"Si el Deutsche Bank estalla, ¿sería esto como la bancarrota de Lehman Brothers que desencadenó el derrumbe financiero global del 2008?" le preguntó RT al analista de mercados británico para CMC Markets, Michael Hewson. "Absolutamente no", respondió Hewson, "Lehman Brothers ni siquiera se acercaba a tener la importancia sistémica que tiene el Deutsche Bank, lo que significa que no hay forma de medir con certeza cuáles podrían ser los efectos en cascada, si los inversionistas pierden aún más confianza y Alemania deja al banco a su suerte".