Lavrov: la política de Estados Unidos pone en peligro la estabilidad estratégica

6 de octubre de 2016

6 de octubre de 2016 — En una declaración muy incisiva dada a conocer el 3 de octubre, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, dejó en claro que el desempeño nada satisfactorio de Estados Unidos en la implementación del tratado sobre el plutonio, no fue la única razón por la cual el Presidente Vladimir Putin decidió suspender la participación de Rusia en el mismo (Estados Unidos no cumplió con el acuerdo de reprocesar el plutonio utilizado hasta convertirlo en material no utilizable para armamento nuclear, como lo si lo hizo Rusia).

"Yo quisiera subrayar que ésta es una medida de último recurso. Nosotros considerábamos el acuerdo como un paso importante hacia el desmantelamiento nuclear" dijo Lavrov. Sin embargo, "Washington introdujo sanciones económica y de otro tipo a gran escala en contra de Rusia, con argumentos sin fundamento. La infraestructura militar de la OTAN se está expandiendo, con cada vez mayor número de tropas estadounidenses en las proximidades de la frontera con Rusia. Estados Unidos y sus aliados abierta y libremente discuten una transición a una política de contención de sus relaciones con Rusia. Hasta amenazan con ataques terroristas en contra de ciudades en Rusia".

Así que, claramente, la decisión de Putin de suspender el tratado sobre plutonio está en función del deterioro general en las relaciones ruso-estadounidenses provocado por la política de confrontación geopolítica del Presidente Obama.

"Todas estas acciones tomadas por Washington están conduciendo a un cambio sustancial en la estabilidad estratégica y cada vez limitan más las posibilidades de una cooperación ruso-estadounidense en la reducción de los arsenales nucleares", agregó Lavrov. "Nuestra decisión es una señal a Washington de que no puede usar el lenguaje de la fuerza, sanciones y ultimátum con Rusia, a la vez que continua cooperando selectivamente con nuestro país solo cuando algo beneficia a EU".

La respuesta del Departamento de Estado a la decisión de Putin ayer, fue la combinación usual de mentiras y arrogancia: "Yo señalaría que esto es lo último en una serie de pasos por parte de Rusia para ponerle fin a una cooperación de larga data sobre seguridad y desarme nuclear, entre ellos su decisión de no participar en la Cumbre de Seguridad Nuclear 2016, y su renuencia a continuar con el control de las reducciones de armas estratégicas" dijo la vocera del Departamento de Estado Elizabeth Trudeau durante su informe a la prensa el 3 de octubre. "También señalaría que no es sincero por parte de Rusia citar la amenaza estadounidense a la estabilidad estratégica como la razón de su decisión. Estados Unidos busca un diálogo constructivo con Rusia en temas estratégicos, pero en vez de esto es Rusia la que continua comprometida en actividades de desestabilización y en suspender la cooperación en acuerdos existentes como éste que benefician la seguridad internacional".