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LaRouche: La tolerancia hacia Obama y Hillary lleva a un baño de sangre y a la guerra

2 de noviembre de 2016
El Presidente Obama en pláticas con la Secretaria de Estado Hillary Clinton durante la cumbre de la OTAN en Estrasburgo, Francia en abril de 2009. Foto: Pete Souza.

2 de noviembre de 2016 — Las encuestas que se han publicado esta semana muestran que los votantes de los estados que no están definidos en términos partidistas, respaldan abrumadoramente la restauración de la Ley Glass- Steagall y otras medidas para dividir a los grandes bancos de Wall Street. Según la encuesta de Lake Research Partners, 70 por ciento de los votantes de los estados de Florida, Pensilvania, Missouri y Ohio quieren ya la Glass Steagall. La encuesta llega a la conclusión de que la “frustración de la población con la insensatez y avaricia de Wall Street es alta y atraviesa el espectro político partidista. Quienquiera que gane esta elección debe de hacer su prioridad convertir esta furia en un cambio real”.

Lyndon LaRouche comentó este razonamiento el martes 1, y lo llevó a su conclusión lógica: Todo ese aborrecimiento se dirige realmente hacia el Presidente Obama, cuyas políticas desastrosas nos han llevado al punto de una crisis existencial. Hillary Clinton representa una extensión y continuación de esas políticas de Obama: la protección a Wall Street; la inacción frente a una epidemia nacional de drogas ilegales; la perpetuación de guerras interminables en el exterior que les cuesta la vida a miles de personas y millones de millones de dólares a los causahabientes; la destrucción total del sistema de atención médica estadounidense con el mentado Obamacare; y la satanización de Rusia, que nos lleva a una Tercera Guerra Mundial termonuclear.

Una votación honesta el 8 de noviembre, mostrará ese aborrecimiento a Obama y a todo lo que ha hecho a Estados Unidos a nombre de sus amos británicos. Los intereses británicos han controlado a Obama desde que se inició en la política. Hillary Clinton se destruyó a si misma desde que capituló ante Obama y es por eso que se le aborrece. Cualquier intento de ocultar esto el día de las elecciones conducirá a un baño de sangre.

Esto es sumamente grave. No solo enfrentamos la posibilidad de un baño de sangre en Estados Unidos, sino también la posibilidad real de una guerra. Nos encontramos al borde de la Tercera Guerra Mundial ya, debido a la política de Obama de provocar a Rusia, política que Hillary Clinton ha llevado a un extremo más obsceno aún.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


Epidemia de heroína arrasa toda una generación de niños; son cada vez más comunes los "bebés heroína"

2 de noviembre de 2016 — Doctores, enfermeras, trabajadores sociales y especialistas en toxicomanía, se reunieron este 1 de noviembre en la Universidad Xavier, de Cincinnati, Ohio, en una conferencia de todo el día en la que trataron sobre la destrucción de toda una generación de niños, que nacen adictos a la heroína, o que viven vidas caóticas porque sus padres son adictos a la heroína o a los analgésicos derivados del opio.

La epidemia de heroína ha devastado a Ohio, otrora un estado industrial, que el año pasado tuvo un aumento del 20% en las muertes por sobredosis de heroína, con un total de 3050 muertes. La Asociación Pública de Servicios Infantiles de Ohio, informó que durante los últimos 7 años, hubo un aumento de 19% en el número de niños puestos bajo custodia, debido en gran medida a la adicción de sus padres a la heroína y a los analgésicos derivados del opio. Por otro lado está el caso paradigmático de Huntington, Virginia Occidental, que fue alguna vez un próspero centro de la industria del carbón. CNN informó el 16 de septiembre que uno de cada 10 bebés que nacen en el Hospital Cabel de Huntington, es adicto a algún tipo de droga; o sea, 15 veces el promedio nacional. Dos docenas de bebés adictos son tratados en la unidad terapéutica de recién nacidos del hospital, 12 niños más del número para el que fue construido originalmente.

Según la agencia Associated Press, la doctora Kathy Wedig, médico neonatóloga en el Children’s Hospital de Cincinnati, informó en la conferencia que los problemas físicos de los recién nacidos adictos y el caos que enfrentan los hijos de padres adictos, en conjunto, implica que estos niños “no pueden tener lo que nosotros consideramos una niñez normal”. La doctora Jennifer Bowden, siquiatra de niños, informó del considerable aumento tanto en la cantidad como en la gravedad de los casos de niños que sufren de lo que ella llama “estrés tóxico”, causado por haber sido expuesto a un trauma y a la negligencia relacionada a la adicción de sus padres. El estrés tóxico afecta negativamente el desarrollo físico, emocional, social y del lenguaje de un niño, y lleva a peligros de salud muy graves en el futuro, explicó ella.

Los asistentes a la conferencia están preocupados por el costo astronómico que resulta de cuidar y dar tratamiento a estos niños, y con mucha razón, dado que el narcolegalizador de Barack Obama, le ha negado a los estadounidenses el acceso a un sistema de salud decente y a los necesarios servicios sociales.

CBS News cita a Sam Quiñones, autor del libro Dreamland: The True Tale of America’s Opiate Epidemic (Mundo de ensueño: la verdadera historia de la epidemia de los opiáceos en Estados Unidos), que fue publicado en abril del 2015, en el cual señala la absoluta falta de discusión seria en la campaña presidencial de este año, sobre la epidemia de heroína o la adicción a las drogas derivadas del opio. Esta cuestión sale publicada en los medios de comunicación de todo Ohio a diario, afirmó. Los grandes anuncios en las carreteras promueven Narcan, el antídoto a la sobredosis de heroína. Pero “la campaña presidencial parece que fuera fantasilandia. La gente de los medios cubre detalles extraños que no tienen importancia alguna en la vida de la mayoría de los estadounidenses. Pero nadie se ha tomado el tiempo para hablar de la epidemia de los opiáceos”.

En un acto de campaña en el que habló recientemente Obama en Cleveland, dijo la CBS, una mujer se sentó en la primera línea cerca de él, mostrando una fotografía de un familiar muerto, y cada vez que Obama se callaba, ella gritaba, “¿Y qué hay sobre la heroína?”. Obama nunca le respondió ni mencionó el problema de la drogadicción ni una sola vez en su discurso.



Nomi Prins: Hillary Clinton trabajará por los intereses de Wall Street

2 de noviembre de 2016 — La connotada historiadora económica y promotora de la Ley Glass-Steagall, Nomi Prins, publicó en The Nation un advertencia devastadora sobre Hillary Clinton y sus estrechos vínculos con Wall Street. En un artículo titulado "En el Estados Unidos de Hillary Clinton, Wall Street va a estar en la silla", ella señala que durante los tres debates presidenciales, no se discutió cómo hacer para evitar el colapso financiero en ciernes, y que si Hillary Clinton es electa como Presidente el 8 de noviembre, podemos esperar "otros cuatro años de distopía económica". Ella ataca a Clinton por negarse a apoyar la restauración de la Glass-Steagall, a pesar del intenso debate al respecto dentro de su propia campaña. Advierte sobre la posibilidad de otro estallido financiero, y señala que "hoy, los riesgos son mayores, los bancos son más grandes y su impunidad sorprendentemente todavía no se cuestiona".

Prins repasa el papel que jugó H. Clinton para llevar a Wall Street al gobierno durante el tiempo en que ella fungió como Secretaria de Estado, y señala específicamente a Jack Lew, a quien ella llevó a Washington inicialmente como su segundo en la Secretaría de Estado, directo desde el Citigroup.

Prins repite la advertencia de un colapso en caso de que no se restaurara la Glass-Steagall:

"Si, la amenaza de otra crisis financiera es real. Y tengan en mente que esa futura desintegración económica no es una absurda posibilidad remota. A principios de este año, la Reserva Federal, el regulador nacional mas importante de los bancos, y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, la institución gubernamental que asegura nuestros depósitos, señalaron ambos que siete de nuestros 8 bancos más grandes —la excepción fue el Citigroup— todavía tienen planes que son inadecuados en el caso de que haya otra crisis financiera".

Prins desbarata el argumento fraudulento de Hillary Clinton en contra de restaurar la Glass-Steagall (de que Lehman Brothers no era un banco comercial): "Toda su caracterización de cómo se desató la crisis bancaria del 2007-2008 esta bien equivocada. He aquí cómo funcionaban los bancos tradicionales (como JPMorgan Chase): ellos le prestaban dinero a los bancos de inversión como Lehman Brothers de manera que ellos pudieran comprar más productos financieros chatarra atiborrados de hipotecas de alto riesgo que, a su vez, estos bancos tradicionales trataban de vender. Luego ellos respaldaron esos productos financieros tóxicos por medio de compañías de seguro como la AIG, que estuvo muy cerca del colapso cuando lo que esta estaba asegurando devino demasiado tóxico como para costearse. Entonces la AIG recibió un rescate financiero de parte del gobierno de $182 mil millones de dólares, que también tuvo el efecto de rescatar financieramente a los otros bancos tradicionales (incluyendo a Goldman Sachs y Morgan Stanley, que se hizo tradicional durante esa crisis). De esta manera, todo el ciclo vicioso comenzó con los bancos tradicionales que tienen tus depósitos y al mismo tiempo podían producir y vender los papeles chatarra gracias a que se había derogado la Glass-Steagall. Así que sí, la derogación de la ley fue la causa de la crisis, y en la secuela, todo banco tradicional fue multado por delitos relacionadas a esta crisis".

Al terminar advierte pronosticando que: "Así que resumamos el pasado, presente y futuro del Estados Unidos de Hillary. Es una tierra que adolece de una reforma estructural significativa del sistema financiero, un lugar en el que los grandes bancos han sido, y seguirán siendo, consentidos por el gobierno. No habrá director ejecutivo que vaya a ser encarcelado, no importa que tan grande sea la multa que le hayan impuesto a su banco o que tan generalizados hayan sido los delitos cometidos. Al contrario, lo más seguro es que lo vayan a invitar al baile de toma de posesión en enero del año que viene. Puesto que sus acciones no se han controlado o restringido adecuadamente, el riesgo inherente que plantea Wall Street para el ciudadano común solo va a aumentar, en tanto los banqueros sigan usando nuestro dinero para hacer sus apuestas. (Supuestamente, la Ley Dodd-Frank del 2010, debía haber ayudado en este respecto, pero todavía no ha hecho más pequeños a los bancos).

"Y he aquí un corolario obvio a todo esto: la siguiente catástrofe económica instigada por los bancos no se va a resolver hasta que haya aplastado la estabilidad financiera de millones de estadounidenses otra vez.

"Los bancos votaron con sus dólares en todo esto de muchas maneras. Hillary no va a hacer nada para alterar el plan establecido. No debemos tener ninguna ilusión al respecto de lo que significaría su Presidencia desde la perspectiva de Wall Street contra el ciudadano de la calle". https://www.thenation.com/article/what-a-hillary-clinton-presidency-means-for-your-financial-future/.

Aunque Prins escribió este artículo antes de que Donald Trump diera su discurso en Charlotte en el que propuso la Glass-Steagall, ella de ninguna manera respalda a Trump.