Obama maniobra para institucionalizar su maquinaria asesina para el próximo Presidente

7 de diciembre de 2016

7 de diciembre de 2016 — La Casa Blanca publicó una serie de documentos el lunes 5, con los cuales alega que "ayudan a demostrar que Estados Unidos actúa de manera congruente con nuestros valores y todo el derecho vigente, como el derecho sobre los conflictos armados y el derecho internacional sobre derechos humanos". Luego el martes 6, el Presidente Obamaa fue al Fueret MacDill, en Florida, para dirigirse a la tropa en lo que la Casa Blanca caracterizó como tópico de seguridad.

El primero de los nuevos documentos publicados, es un memorando presidencial que "dirige los departamentos y agencias de seguridad nacional para preparar un informe formal que describa los marcos judicial y de política fundamentales que guían actualmente el uso de la fuerza militar de Estados Unidos y las operaciones de seguridad nacional relacionadas, tales como las operaciones de detención, transferencia e interrogatorio". Al memorando lo acompaña un informe de 60 páginas que "ofrece en un sitio una articulación del marco judicial y de política que previamente se encontraban en varios discursos, declaraciones públicas, informes y otros materiales".

A pesar de esas afirmaciones, el gobierno de Obama, durante ocho años, ha bombardeado siete países sin la autorización del Congreso que exige la Constitución y sin ningún escrutinio substancial por parte del Congreso, sino basándose más bien, como lo muestra el informe de 60 páginas, tan solo en el documento de Autorización para Utilizar la Fuerza Militar de 2001, que aprobó el Congreso inmediatamente después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Obama ha dicho en repetidas ocasiones este año, como lo señala el Washington Post, que él quería institucionalizar las políticas que han gobernado el uso de la fuerza de su gobierno, con la esperanza de que sirvieran a los futuros gobiernos y para que el público pueda juzgar mejor las acciones de su gobierno. La intención, en otras palabras, es que la maquinaria asesina que ha construido Obama durante los últimos ocho años, siga matando.