Draghi implica la EC no tiene fin. ¿Conectándose para presionar a Italia?

12 de diciembre de 2016

12 de diciembre de 2016 — La conferencia de prensa que dio el presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi el día 8, se anunció primero como que anunciaría un "estrechamiento" de la Emisión Cuantitativa (EC); pero durante el acto, Draghi mismo repitió incansablemente que no se estaba considerando nada parecido. "El mensaje central es mostrar que no hay ningún estrechamiento a la vista" dijo Draghi; "mostrar que el BCE va a continuar en el mercado", imprimiendo dinero (EC) inorgánico para dárselo a los bancos insolventes.

Draghi anunció que a partir de abril, la Junta del BCE decidió reducir sus compras a los bancos de bonos de los gobiernos y corporativos, a 60 mil millones de euros al mes de los 80 mil millones de euros. Pero al mismo tiempo, la Junta extendió la EC no solo otros seis meses más sino a nueve, hasta finales del 2017. Y Draghi subrayó que lo más probable era que se extendiera la EC aún más allá y que pudiera elevarse la cantidad de EC mensual hasta respaldar los 80 mil millones de euros o incluso más.

Las razones dadas fueron que el BCE esperaba que continuara un crecimiento económico muy bajo por toda la zona del euro hasta por lo menos finales del 2019, nunca mayor del 1.7% de crecimiento anual; considera que los gobiernos no habrán llevado a cabo las necesarias "reformas estructurales", en especial en contra de la fuerza laboral y otros grupos de representación ciudadana; y ve que en algunos países sus sistemas bancarios están muy débiles.

A este respecto, la declaración el jueves de uno de los principales asesores económicos del gobierno alemán, Volker Wieland, de que debería someterse a Italia a un régimen de austeridad bajo la "Troika" (FMI, ESM, BCE) causó inmediatamente una explosión contra Alemania en Italia. Con la renuncia obligada del Primer Ministro Renzi, Italia enfrenta ahora posiblemente un periodo de "gobierno de tecnócratas" y a la vez una profundización de la crisis de sus bancos más importantes. Wieland no usó la palabra "Troika" sino que dijo que Italia tiene que acudir al Mecanismo de Estabilidad Europeo (ESM) en busca de un "programa" que también involucre al FMI, la combinación de ESM más FMI más el BCE y la Comisión Europea constituye la temida "Troika" que ha destruido la economía de Grecia a cambio de tramos de préstamos de rescate.

En dichas condiciones, el BCE estaría en la posición clave de presionar y controlar las acciones de los "tecnócratas" en Italia, utilizando sus compras de bonos italianos y sus aportes liquidez en forma de préstamos para los frágiles grandes bancos italianos.

La política general de Draghi sigue siendo: la zona del Euro, en realidad la UE, seguirá dependiendo de los rescates y los apoyos bancarios del BCE por un tiempo indefinido. Una mala receta para las economías europeas y los bancos europeos.