Los ambientalistas y narcotraficantes andan furibundos por el candidato de Trump a la EPA

12 de diciembre de 2016

12 de diciembre de 2016 — El nombramiento del Procurador General de Oklahoma, Scott Pruitt, como candidato para dirigir la Agencia de Protección Ambiental (EPA por siglas en inglés), produjo la indignación que se esperaba de los lugares que se esperaba. Como lo ha destacado Trump, las normas de la EPA y la aplicación de estas normas, que de hecho, no están basadas en las ciencias sino en una ideología, han destrozado sectores completos de la economía de Estados Unidos. Scott Pruitt ha presentado dos docenas de demandas judiciales en contra de la EPA y ha encabezado la lucha junto con otros procuradores generales estatales en contra de los dictados como el Plan de Energía Limpia, que supuestamente "combate" el calentamiento global mediante el cierre de sectores enteros de la economía. El estado gasífero y petrolero de Pruitt es uno de los que están al frente de las líneas de batalla.

Business Insider citó ayer a Nadelmann: "Esto se ve muy mal" gimió Ethan Nadelmann, un operativo de George Soros, director ejecutivo de la Alianza sobre una Política de Drogas, en un comunicado de prensa sobre las selecciones para el gabinete de Trump. " Primero Sessions como Procurador General, después Price para HHS y ahora otro personaje todavía más del estilo antiguo de guerra a las drogas para la seguridad nacional. Parece como si Donald Trump estuviera calentando motores para volver a lanzar la fracasada guerra a las drogas".¿Será posible que realmente las plantas termoeléctricas que utilizan carbón como combustible pudieran haber matado a más gente que las drogas ilícitas que quiere legalizar Nadelmann?.

El ambientalista extremista Bill McKibben escribe en el Daily News de Nueva York que más que ser "un vocero y títere de la industria del combustible fósil" él es "un taquígrafo". Parece que la otra preocupación apremiante de McKibben es la inminente extinción de las jirafas.

El foco de Pruitt, proveniente de un estado gasífero y petrolero, será deshacerse de las restricciones ambientalistas sobre esos recursos y se podría asumir también sobre el carbón, dado que Trump se lo prometió a los mineros del carbón durante su campaña.

Si Pruitt logra deshacerse de los mandatos ambientalistas de Obama en el gobierno, como el Plan de Energía Limpia, que ordena que se reemplacen los combustibles fósiles con recursos renovables que no sean nucleares, el gobierno va a tener que convertir a la energía nuclear en la piedra angular del plan energético del país, con los combustibles fósiles como un puente.