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No es momento de autocomplacencias. La maquinaria de terror británica-saudí de Obama no va a parar ante nada hasta que sea destruida

12 de diciembre de 2016
La operación del Ejército Sirio para liberar distritos meridionales del este de Alepo. (30 de noviembre) (foto: twitter.com/AlalamChannel)

12 de diciembre de 2016 — El Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS) anda huyendo de las fuerzas rusas y sirias en Siria; una elección tras otra (Brexit, Filipinas, Estados Unidos, Francia, Italia, Corea del Sur) muestra que los pueblos están hartos de la dictadura económica del imperio bancario angloamericano y los intentos por desatar guerras en contra de Rusia y China; China y Rusia están construyendo asociaciones con más de 100 naciones para cooperar en grandes proyectos de desarrollo para crear naciones modernas y para eliminar la pobreza, como ya está a punto de lograrlo China.

Todo esto es causa de optimismo. Pero, como dijo hoy Helga Zepp-LaRouche, no podemos ser complacientes. La bestia herida del imperio británico y sus títeres neoconservadores en Estados Unidos, incluyendo de manera destacada a Obama, no se van a detener ante nada para tratar de destruir el surgimiento de un nuevo paradigma, en especial en Estados Unidos. Conforme avanza la derrota del EIIS en Siria, los terroristas creados por los sauditas andan desatados a nivel internacional, con ataques suicidas asesinos en Egipto, Turquía, Yemen y Nigeria solo en los últimos días, con un saldo de cien personas muertas y muchas más heridas.

Obama y facciones dentro de la CIA ahora alegan desquiciadamente que ellos no perdieron las elecciones en EU, sino ¡que Putin se las robó!. Obama, en una manera en que la cacería de brujas anticomunista de Harry Truman y Joe McCarthy en los 1940 y 1950 pareciera ser solo un juego de niños, le pidió a James Clapper, Director de Inteligencia Nacional, que encabezara un equipo que investigue el supuesto robo de las elecciones por parte de Rusia para favorecer a Trump.

Hay que recordar que fue Clapper el que juró ante el Congreso Federal que la comunidad de inteligencia de EU no tenía establecida una vigilancia masiva de la población estadounidense; una mentira que fue la causa principal de la decisión tomada por Edward Snowden de revelar que estaban haciendo exactamente eso, y mucho más, y a nivel mundial. Desde esta perspectiva, Trump estuvo en lo correcto cuando rechazó el alegato "ridículo" de esta facción de la comunidad de inteligencia, de que había una interferencia de Rusia (otras facciones rechazaron la mentira), recordándonos que fueron estas personas las que lanzaron la destrucción del Medio Oriente con la mentira intencional de las supuestas armas de destrucción masivas de Saddam Hussein, aún después de que un equipo de la ONU en Iraq reportó que no existan las armas de destrucción masivas.

Por otro lado, el optimismo no se debe convertir en complacencia. Trump es un número indeterminado. A la vez que se ha rodeado de generales importantes que se han opuesto enérgicamente a las aventuras militares de Obama en el Medio Oriente y que quieren trabajar con Rusia para aplastar al flagelo terrorista y que han pedido también el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall, al mismo tiempo está rodeado de funcionarios de Goldman Sachs que han encabezado el saqueo, no solo de Estados Unidos, sino de la mayor parte del mundo a nombre del imperio financiero de Londres y Nueva York. Lo que determine cuales van a ser los programas que van a guiar a Estados Unidos y a occidente en los meses venideros será el nivel de valor y determinación que tengan los pueblos de Estados Unidos y Europa para ir más allá de solo "sacar a los vagos", a exigir un verdadero nuevo paradigma, que reemplace el control de la City de Londres y Wall Street con la Ley Glass-Steagall y las Cuatro Leyes de Lyndon LaRouche, a la vez que exijan que Estados Unidos y Europa se unan a la Nueva Ruta de la Seda trabajando con China y Rusia en vez de estar amenazándolos con una guerra.

Para ver el video de 28 minutos con el anuncio de las Cuatro Leyes de LaRouche hecho por LaRouchePAC vaya a: https://es.larouchepac.com/es/webcast/2016-12-09.

El potencial para un nuevo paradigma basado en el desarrollo en vez de la geopolítica fue algo que se trató esta semana en Shangai, en un foro patrocinado por el Instituto Shangai de Estudios Internacionales y el Instituto de Investigaciones Diálogo de Civilizaciones (DOC), preparando la cooperación entre la Unión Económico Euroasiática (EAEU) lanzada por Rusia, y la iniciativa de Una Franja Una Ruta, iniciada por China. Como lo planteó como interrogante abierta el fundador del DOC, Dr. Vladimir Yakunin: "¿Cómo garantizamos que el desarrollo simultáneo de estos diferentes centros de crecimiento lleven a la sinergía y no al conflicto? Quizás el Cinturón Económico Ruta de la Seda y la Unión Económica Euroasiática nos muestren el camino".