Con el alza en las tasas de interés, la Reserva Federal presiona para elevarlas más

16 de diciembre de 2016

16 de diciembre de 2016 — La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) dio a conocer su respuesta el jueves 14 a las declaraciones y expectativas del gobierno de Trump, de un aumento mayor en el gasto en infraestructura económica y en las fuerzas armadas. Los presidentes regionales de la Fed, como Eric Rosengren de Boston, ya habían dicho a principios de noviembre que cualquier plan de inversiones nacionales de este tipo sería recibido por la banca con tres alzas en las tasas de interés en el 2017. De ahí que el “sorprendente” anuncio de la presidente de la Fed, Yanet Yellen —de un alza inmediata de un cuarto de punto porcentual en la tasa de descuento, a lo cual le seguirán tres alzas más el próximo año— no debió sorprender a nadie. Esto representa la reacción, claramente establecida por la Fed, de que cualquier movimiento para ponerle fin a los seis años de austeridad presupuestal y crediticia en toda la región trasatlántica, será tratar de pararlo. La nueva alza de la Fed en las tasas de corto plazo van a acelerar el alza en las tasas a largo plazo, lo cual ya ha empezado, lo que hace rápidamente más costoso cualquier préstamo nuevo que quiera hacer el Tesoro de los E.U.

A las preguntas que surgieron después del anuncio, Yellen respondió oblicuamente, aunque implicó la oposición de la Fed a los nuevos programas de mayor gasto público. “Claramente no se necesita un nuevo programa de inversiones para lograr el pleno empleo” dijo, Yellen; “hay que tener en mente la proporción de la deuda sobre PNB”.

Al mismo tiempo, los pronósticos de nuevo crecimiento económico de la Fed para Estados Unidos, publicados el mismo día, siguen sin considerar un crecimiento anual por encima del 2% hasta el 2019 y para los próximos tres años lo consideran por abajo del 2%. En la actualidad, la producción industrial de EU en noviembre cayó a 0.6% con relación al año anterior, para ser el 15avo mes consecutivo de dichas caídas de año con año; la producción es menor ahora que en el otoño del 2014.

Sin embargo, aunque “pronostica” tal futuro de continuo no crecimiento, la presidente Yellen y la Fed de todas maneras quieren que “calladamente” se imponga más austeridad presupuestal y crediticia en el gasto público federal. Las tasas de interés cero solo beneficiaron a los bancos y corporaciones multinacionales enormes; no a los ahorradores, empleados, pequeñas empresas ni a los gobiernos que querían un rápido desarrollo económico.

En Europa, las tasas son todavía de cero o por debajo de cero. Handelsblatt informó hoy que las 30 grandes corporaciones alemanas en el “Índice DAX” han aumentado su tasa de deuda/flujo de efectivo en casi un 50% del 2008 a la fecha, han aumentado drásticamente los dividendos de sus accionistas y la recompra de sus propias acciones y de sus adquisiciones hostiles; aumentaron su “apetito por los riesgos” y disminuyeron sus inversiones de capital.

Unas cuantas corporaciones, como el gigante de bienes de consumo Henkel, se han endeudado incluso a tasas de interés negativas. Igual que el Ministro de Finanzas Schaeuble, solo que solo lo ha utilizado para ¡equilibrar el presupuesto!

Es suficiente un ejemplo: la toma hostil de Monsanto por parte de Bayer recientemente aprobada, va a significar que Bayer pedirá prestados 50 mil millones de euros para fines del 2017. Si es a una tasa de 1%, como es con la que se ha estado endeudando Bayer, el servicio anual de la deuda será de mil millones de euros; si es al 5%, esto más que arrasaría con las ganancias record de Bayer en el 2015, de 4,100 millones de euros.

El fracaso y las cancelaciones de compras apalancadas enormes como estas, fueron los presagios de principios y mediados del 2007 de la quiebra de los bancos de inversiones y al estallido de todo el sistema financiero en el 2008.

En cuanto al crédito para la construcción de nueva infraestructura, solo se podría financiar mediante una institución de banca nacional hamiltoniana.