Se dispara número de huérfanos por la heroína en EU; abrumados los servicios sociales

21 de diciembre de 2016

20 de diciembre de 2016 — El aluvión de artículos de los últimos días en los medios de prensa más conocidos de Estados Unidos, pone de relieve las consecuencias horribles que tiene la epidemia de heroína en una generación de niños cuyos padres, por sufrir de sobredosis de drogas, se los han entregado a miembros de la familia para que los críen o los han abandonado a los servicios tutelares. Crece también el número de abuelos que están adoptando y criando a sus nietos que han perdido a sus padres por lo mismo.

Por todo el país, los servicios sociales locales, estatales, de los condados y agencias de protección al menor y de servicios tutelares se hayan abrumados, incapaces de hacer frente al creciente número de niños traumatizados y abandonados, cuyos padres perdieron la patria potestad debido a sus adicciones o sufrieron una sobredosis de drogas, la mayor parte de las veces enfrente de ellos. Jane Sites, directora de un programa de tratamiento de enfermedades mentales para niños traumatizados en el Hospital Pediátrico del Centro Médico de Cincinnati, advirtió que "andan por ahí, rodando por miles, y son nuestros niños", según informa el Wall Street Journal del 16 de diciembre.

Robin Reese, director ejecutivo de Servicios Infantiles del Condado Lucas en Ohio, le dijo al WSJournal: "francamente, si no sucede algo con esta crisis de adicciones, podemos perder a toda una generación de niños.... Dios sabe cómo odiaría que tuviéramos que revivir los orfelinatos, pero el sistema de protección infantil está inundado ahora". La cabecera del condado es la otrora ciudad industrial de Toledo, en el noroeste de Ohio.

Del 2010 a la fecha aumentó en un 19% el número de niños cuyos padres perdieron la custodia y fueron colocados en los servicios tutelares. En Vermont, entre el 2013 y 2016, esa cifra aumentó en un 40% y en Virginia Occidental aumentó en un 24% entre el 2012 y 2016.

Los niños que viven con padres drogadictos sufren de una negligencia terrible, con frecuencia privados de alimentos y vestido porque sus padres venden esos artículos para conseguir dinero para drogarse. Muchos no van a la escuela. Su trauma es profundo. El Daily Caller del 18 de diciembre cita a funcionarios que advierten que la crisis actual "está trastocando las vidas de infinidad de niños por todo el país que tienen que enfrentar traumas emocionales, incluso mucho tiempo después de dejar a sus padres".

Muchos niños sufren del desorden de estrés postraumático (PTSD) y una variedad de otros problemas emocionales, que requieren de terapias y asesoramiento durante años. Los niños que nacen adictos a las opiáceas sufren durante meses de dolorosos síntomas de abstinencia, y con frecuencia enfrentan problemas de salud serios. Los hospitales están tratando ahora docenas de recién nacidos adictos a las opiáceas al año, comparados con unos cuantos no hace mucho tiempo