El asesinato del embajador ruso no fue un acto terrorista, sino una provocación; pero no meterán una cuña entre Rusia y Turquía

22 de diciembre de 2016

21 de diciembre de 2016 — El asesinato del embajador de Rusia en Turquía, Andrey Karlov, no fue un acto de terrorismo del Estado Islámico, sino una provocación dirigida a meter una cuña entre Rusia y Turquía, dijo muy claramente el Presidente de Rusia Vladimir Putin en una declaración pública. El asesino fue un policía turco fuera de servicio que parece que era parte de la misma red que lanzó el fallido golpe militar el pasado 15 de julio, el cual estaba dirigido contra las relaciones turco-rusas. La provocación parece que tuvo por lo pronto un efecto contrario, en que Rusia y Turquía estrecharon sus relaciones.

"El mencionado ataque es definitivamente una provocación en un momento en que Turquía y Rusia han decidido fortalecer más sus relaciones y buscar una solución al tema de Siria. Vamos a investigar el lado oculto del incidente con Turquía. Hemos llegado a un consenso con el Presidente turco Recep Tayyip Erdogan sobre ese respecto en una conversación telefónica que tuvimos ayer. Tenemos que encontrar quién es realmente el responsable de esto", dijo el Presidente Putin. Asimismo, Putin dijo que se honraría al embajador con una medalla del Estado ruso de manera póstuma.

Por órdenes de Putin, el gobierno ruso despachó ya una delegación de 18 miembros a Ankara integrada por funcionarios de seguridad, fiscales y expertos forenses para investigar el asesinato de Karlov y repatriar su cadáver a Moscú. La delegación llegó el día 20 a Ankara.

"El grupo trabajará en Turquía como parte de la investigación del embajador ruso Andrey Karlov. Se llegó a este acuerdo en una conversación telefónica anterior entre el Presidente ruso Vladimir Putin y el Presidente turco Recep Tayyip Erdogan", le dijo el vocero del Kremlin Dmitry Peskov a los periodistas, según informó la agencia noticiosa Sputnik.

Durante la reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores de Rusia, Turquía e Irán en Moscú, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, dijo: "Maldigo el ataque dirigido a su enviado y amigo nuestro, el embajador Karlov. Tenemos que revelar quienes son los que están realmente detrás de este ataque infame. Esto lo vamos a lograr en cooperación. El pueblo turco está tan triste como Rusia y el pueblo ruso. Nuestras relaciones bilaterales no serán afectadas por el ataque, que pretendía deteriorar los nexos ruso-turcos. Vamos a nombrar la calle de la embajada rusa en honor de Andrei Karlov. Su nombre vivirá en Ankara y en nuestros corazones".

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergey Lavrov, dijo que "agradecemos realmente a Turquía por su respuesta al ataque. El asesinato será investigado minuciosamente". Asimismo, Lavrov rechazó las versiones de que el asesinato fue ejecutado en venganza por el papel de Rusia en Siria.

"Esa es una lógica provocadora, perversa e inaceptable; esas personas tratan de proteger a los terroristas y parar la lucha contra ellos. Los intentos de hacerle creer al mundo que el apoyo al gobierno legítimo de Siria solo eleva la amenaza terrorista, son absolutamente inaceptables. Si los organizadores de este ataque terrorista tenían la intención de frustrar la lucha contra el terrorismo y de nuestra reunión [de los ministros ruso, iraní y turco] en particular, fracasaron en eso y fracasarán" dijo Lavrov.

"Esto beneficia a quienes quieren meter una cuña entre Rusia y Turquía, obstaculizar la normalización de las relaciones de Rusia y Turquía, tanto la relaciones bilaterales como la normalización de los vínculos que permitan acelerar y unificar los esfuerzos para la resolución política de Siria", dijo el vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, según informó TASS, y también subrayó que los Presidentes de Turquía y de Rusia acordaron que habría una investigación conjunta.

"Seamos pacientes, los especialistas harán su trabajo", dijo Peskov.

El veterano senador ruso Frantz Klintsevich, vicepresidente de la Comisión de Defensa y Seguridad del consejo de la Federación (cámara alta de la legislatura rusa), culpó a la OTAN del asesinato.

"Es sumamente probable que representantes de los servicios secretos extranjeros de la OTAN estén detrás de esto. Lo que sucedió es una verdadera provocación, un desafío. Es un desafío para Rusia", dijo Klintsevich.

El líder del Partido Demócrata Liberal de Rusia, Vladimir Zhirinovsky, dijo que el asesinato "fue una operación de bandera falsa por parte de Occidente".