La pesadilla del imperio británico se hace realidad, en tanto que se consolidan las relaciones entre Turquía, Rusia e Irán

23 de diciembre de 2016

22 de diciembre de 2016 — Por más de 200 años, el imperio británico ha procurado impedir una alianza entre Rusia, Irán y Turquía. Ese propósito se ha frustrado por completo ahora. El asesinato del embajador ruso en Turquía, el primero en 187 años (el embajador de Rusia en Teherán, Irán, fue asesinado en 1829) solo logró consolidar el compromiso de las tres naciones a cooperar para impedir la destrucción del sudoeste de Asia.

La solidaridad de los tres países se refleja en un editorial que publicó el director del diario turco Yeni Safak, Ibrahim Karagül, quien a veces funciona como vocero del Presidente Recep Tayyip Erdogan. Karagül señala que el intento de golpe del 15 de julio fue parte de un plan para “fragmentar” a Turquía y para ponerla “contra Rusia y contra Irán; lo cual hundiría a la región en una calamidad, y a partir de esta calamidad se desataría una guerra mundial. La atmósfera internacional nunca ha estado tan áspera desde la Segunda Guerra Mundial. Los países no habían estado tan cerca de caer en la guerra... y el mundo nunca había estado tan dividido entre Oriente y Occidente tan agudamente. Las principales potencias y los países de mediano peso nunca antes habían sido arrastrados hacia una guerra multifacética como esta”.

“Una conspiración contra un embajador es parte de escenarios multinacionales. Está dirigida a la región y a los países de la región. Forma parte de escenarios regionales. Está dirigida a continuar con la guerra en Siria y a dividir a la región a través de Siria. Está dirigida a sabotear la afiliación entre Turquía y Rusia, y la posible negociación entre Turquía, Rusia e Irán sobre el tema de Siria”, continúa el artículo.

“Sabemos que Turquía se encuentra bajo ataque multinacional. Sabemos también que se intenta arrastrarla en una guerra civil, que alguien al menos quiere empujarla a la guerra con algunos países de tal modo que quede exhausta, y que alguien quiere redibujar los mapas de Siria y de Iraq mediante Turquía. Los dos ataques fueron dirigidos a esto. El otro apunta a impedir el acercamiento regional, la defensa, y a detener los intentos para cerrar las puertas a conflictos mayores.

“Lo cual quiere decir que Rusia, también, es un blanco abierto. Este ataque tiene el objetivo de aniquilar el acercamiento entre Turquía y Rusia, que Turquía inició luego del 15 de julio. Tiene el objetivo de acabar con la posibilidad de que Turquía, Rusia e Irán terminen la guerra en Siria”, subraya Karagül.

Si el golpe del 15 de julio hubiera tenido éxito, dice Karagül, eso “habría sido realmente la fecha en la que se iniciara la Tercera Guerra Mundial... Tenemos que ver que la amenaza viene del Atlántico, que los ataques terroristas son planificados ahí y que estas organizaciones son administradas desde ahí. Tenemos que saber quiénes quieren arruinar a Rusia tanto como quieren arruinar a Turquía, y que Rusia puede estar enfrentando ataques abiertos también. Nos tenemos que dar cuenta de que la cuestión no se trata solo de Turquía y de que el escenario es a una escala global. Nos tenemos que dar cuenta de que el mundo está siendo arrastrado hacia un futuro aterrador; por lo tanto, los líderes de todos los países, en especial los que serán más afectados, se deben juntar y hacer intentos para defraudar a esta tendencia”, señala Karagül con toda claridad.

El diario Hurriyet Daily News también publicó un editorial parecido, aunque el diario no es ningún vocero del gobierno. El columnista Abdulkadir Selvi, escribió un artículo donde dice que "intentaban asesinar las relaciones turco-rusas. Quienes no pudieron destruir a Turquía con un golpe el 15 de julio, ahora están montando un escenario de caos. Ellos organizaron un asesinato contra Rusia, que es nuestro apoyo extranjero más importante, para hundir a Turquía en el caos".

Selvi plantea que se debe abrir el expediente sobre el derribo del avión ruso, "porque un dedo, de manera insistente, está conspirando para destruir las relaciones turco-rusas", en donde Rusia es "el aliado más importante" de Turquía. "Un asesinato conducido en contra del embajador ruso un día antes de una reunión entre Rusia, Turquía e Irán sobre Siria, muestra que nos encontramos cara a cara con una operación internacional", señala Selvi con igual claridad.

El asesino Mevlüt Mert Altintas, dice Selvi, era miembro de las "células dormidas" de asesinos controlados por la "Organización Terrorista Fethullahista (FETÖ, la red de Gulen)", y hasta que ocurrió el derribo del avión ruso en 2015, Turquía y Rusia no dejaron que el asesinato socavara sus relaciones.

Hay varias fuentes que ahora señalan que la organización al-Nusra (ligada a al-Qaeda) se acredita el asesinato.