Congresistas exigen a Obama que presente al Congreso toda la información sobre la supuesta interferencia rusa en las elecciones

23 de diciembre de 2016

23 de diciembre de 2016 — Los representantes republicanos Justin Amash (Michigan) y Walter Jones (Carolina del Norte) exigieron en una carta al Presidente Obama fechada el 19 de diciembre, que proporcione al Congreso un informe completo sobre la inteligencia que apoya la afirmación de que Rusia interfirió en las elecciones de Estados Unidos.

La carta señala que las “aseveraciones anónimas” de “funcionarios del gobierno” no detallan ninguna evidencia específica, e “incluso sugieren que hay discrepancia entre los funcionarios de inteligencia”.

Los congresistas señalan que el presidente de la Subcomisión Permanente de Investigaciones de la Cámara de Representantes pidió un informe para solucionar esas contradicciones, pero “la petición del presidente fue denegada rápidamente”, seguido de una declaración de James Clapper, Director de Inteligencia Nacional, quien dijo que el Congreso “no recibirá ningún informe hasta que se termine la revisión que usted pidió”.

Sin embargo, a menos de dos días después, dice la carta, sin que se hubiera programado ningún informe al Congreso, “Usted [Obama] fue a la NPR [Radio Pública Nacional] para anunciar acciones de represalia en contra de Rusia por afectar la integridad de nuestras elecciones... Es imprudente hacer que simples aseveraciones sin evidencia alguna sirvan como la única fuente de información del Congreso y del público”.

La carta le aconseja a Obama, que “A la luz de la información conflictiva que viene de su gobierno, a la falta de evidencia pública, y las represalias en contra de Rusia que aparentemente ya están en proceso, el Congreso no puede esperar a ser informado sobre esta materia... Nosotros solicitamos que se ponga a disposición de todos los miembros del Congreso un informe clasificado sobre la evidencia que se está utilizando para sustentar estas afirmaciones”.

Las amenazas patentes de Obama a Rusia han colocado a Estados Unidos al borde de una acción militar en contra de Rusia, que pudiera llegar a ser una guerra.