“Quiénes son los verdaderos enemigos de la Seguridad Nacional de Estados Unidos?”, se pregunta Stephen Cohen

17 de enero de 2017

16 de enero de 2017 — La mayoría de los analistas concientes en Estados Unidos no se están creyendo toda las mentiras que inventaron los británicos en el informe sobre Trump. Stephen Cohen, experto en Rusia y editor adjunto de la revista Nation, aprovechó su discusión semanal con John Batchelor para abordar la posibilidad de que “fuerzas estadounidenses poderosas están tratando de destruir su Presidencia [de Trump] antes de que comience, posiblemente, incluso, evitar que pueda asumir el cargo”. Esto plantearía “una muy grave amenaza a la Seguridad Nacional de Estados Unidos”, en vista de la “extremadamente peligrosa nueva guerra fría con Rusia”, que creó el gobierno de Obama, explicó Cohen.

Robert Parry, en un artículo en su blog Consortium News, escribió que “La decisión tomada por la comunidad de inteligencia de Estados Unidos de incluir en un informe oficial unas acusaciones no verificadas y lascivas en contra del Presidente Donald Trump, semeja una táctica sacada del manual de estrategias de J. Edgar Hoover, ex director del FBI, para chantajear al gobierno: ‘yo tengo una información bastante comprometedora acerca de usted que estoy seguro detestaría que terminara en los medios de comunicación’ ”.

Aunque ni Cohen ni Parry hicieron mención de la mano británica que está dirigiendo toda la operación, el señalamiento que hace Parry sobre las tácticas de terror de Hoover, es completamente preciso: “En la historia de Estados Unidos, el legendario director del FBI, J. Edgar Hoover, tenía la mala fama de usar su agencia para fabricar información negativa sobre personalidades políticas y luego darle a conocer a la persona que el FBI tenía esa porquería en sus manos y que él ciertamente no querría que se hiciera pública, siempre y cuando la persona hiciera lo que el FBI quería, ya fuese para volver a nombrar a Hoover por otro período o aumentar el presupuesto al FBI o —como el conocido caso del líder de los derechos civiles, Martin Luther King— tal vez, sufrir un suicidio”, escribió Parry.