Puerto Rico recibe el tratamiento que le dieron a Grecia

20 de enero de 2017

19 de enero de 2017 — La junta de control financiero que le fue impuesta a Puerto Rico en agosto pasado, como parte de la ley PROMESA, le está dando a este territorio de Estados Unido el tratamiento “griego”, imponiendo una austeridad fascista a una población ya de por si devastada; negándole a los ciudadanos educación, servicios de salud y seguridad laboral; y como resultado causando problemas sicológicos muy graves entre ellos.

A mediados de diciembre, la junta le dio al entonces gobernador García Padilla, una serie de medidas para “darle un vuelco” a la economía, informó el 20 de diciembre Associated Press, incluyendo reducir el tamaño del gobierno, privatizar los puertos, llevar a cabo reformas laborales, de energía y fiscales, buscar asociación pública y privada, y eliminar todos los servicios que “no sean esenciales”, tales como la educación y servicios de salud. Cualquier recorte que se haga a la salud es genocidio deliberado: el servicio de seguro médico de la isla ya está en el suelo, y el 68% de la población (2.37 millones de personas) dependen del Medicare, Medicare Advantage, y del Medicaid. El presupuesto para todos estos programas ya lo redujeron. El sistema de pensiones muy posiblemente se va a quedar sin fondos este año, y los jubilados tienen que trabajar aunque tengan 70 u 80 años, porque las pensiones no les alcanza para pagar sus gastos.

El Instituto de la Ciencia del Comportamiento de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico, acaba de publicar una investigación que muestra que el 7.3% de los puertorriqueños adultos entre las edades de 18 y 64 años, sufren algún tipo de problema de salud mental grave. De cada diez personas, dos viven con algún tipo de trastorno de salud mental; uno de 10 sufre de depresión severa, y el 23.7% sufre de una combinación de trastornos psiquiátricos y abuso de drogas y de alcohol. Cuatro de 10 personas que sufren de muy serias condiciones de salud mental no reciben ningún tipo de tratamiento.

El nuevo gobernador Ricardo Rossello, que propone la categoría de Estado para Puerto Rico, está tratando de que el Congreso de la isla apruebe una ley de reforma laboral para eliminar los beneficios que la junta de control dice que son “obstáculos” a la creación del empleo, como los bonos obligatorios de Navidad, vacaciones y de enfermedad. Permitiría un “horario flexible”, para cambiar de un lado a otro a los trabajadores, cambiándoles los turnos de trabajo, y ampliar el período de prueba de un trabajador nuevo de tres meses a un año (durante el cual no recibe el trabajador ningún beneficio), y reduce el pago de horas extras a una y media, en vez del doble. La tasa oficial de desempleo en la isla es de 13%.

Al mismo tiempo, cabe señalar que están impulsando la marihuana medicinal como uno de los “sectores en crecimiento” y generador de empleos.